PongoTodo es una iniciativa empresarial emergente de tres jovencísimos emprendedores que transforma filamento de impresora 3D en luces modulares. Esto que podría ser una oferta más dentro del mundo de la iluminación tiene una vertiente alternativa: el diseño de la luminaria se inspira en postres que parecen acabados de salir de una pastelería.

Esta singularidad les ha valido uno de los tres premios que se han otorgado esta semana el jurado de La Base Awards Jóvenes Emprendedores 2026. Se trata de una iniciativa del BBVA y ScrapWorld España, una feria de moda urbana dirigida a autónomos y pequeñas y medianas empresas del mundo de la moda urbana en fase de crecimiento, que busca impulsar su visibilidad, acceso a mercado y desarrollo empresarial.

PongoTodo, nacida en Barcelona a finales de 2024, propone una nueva manera de entender la iluminación decorativa con piezas que combinan diseño, funcionalidad y un componente emocional. Su primera colección, Petits Fours -inspirada en los pasteles franceses-, introduce luces con identidad propia, fabricación local y elementos modulares que permiten adaptar el producto a cada usuario. Es obra de Guillem Solans (23 años), Lara Hernansanz (23 años) y Arnau Fernández (21 años). Guillem y Lara, graduados de la escuela de diseño Eina, encontraron en Arnau un amante de la impresión 3D para llevar a cabo su proyecto.

Los jóvenes emprendedores de PongoTodo, Guillem Solans (23 años), Lara Hernansanz (23) y Arnau Fernández (21)

El jurado de La Base Awards Jóvenes Emprendedores 2026, ha valorado que la marca se posiciona en un espacio intermedio entre el diseño inaccesible y la oferta decorativa masiva, con una propuesta que busca responder a una doble necesidad. Por un lado, crear atmósferas cálidas y con personalidad en el hogar o en espacios con criterio estético; por el otro, ofrecer un objeto con significado, pensado también como regalo diferencial en momentos relevantes. Este enfoque responde a una oportunidad clara en el mercado, donde conviven propuestas genéricas y opciones de autor alejadas en precio, y donde PongoTodo introduce una alternativa emocional, modular y accesible dentro del diseño.

Los impulsores de la idea explican reiteradamente que hacer una de sus piezas necesita 16 horas de producción artesanal. Pero lo plantean como elementos intercambiables. Es decir, cada lámpara se compone de una base, una bola central y tres pantallas imantadas que el usuario puede ir cambiando con diferentes colores. Por eso se venden piezas por separado. Una de las lámparas base se puede adquirir por unos 220 euros.

Guillem y Lara llevaron adelante la iniciativa con una primera inversión de unos 3.000 euros que posteriormente completaron con inversión familiar hasta unos 40.000 euros. 

"Nuestra primera colección Petit Four son lámparas y productos inspirados en los petits fours, esos delicados pastelitos que encarnan la creatividad, la precisión y la alegría. Esta conexión con la repostería y la cocina refleja nuestra filosofía: crear pequeños placeres que aporten felicidad, calidez y afecto a la vida cotidiana. En nuestro equipo, el diseño se une a la esencia del arte de la cocina, creando productos bellos y significativos, hechos para ser apreciados, como un plato perfectamente elaborado". Así se presentan estos jóvenes emprendedores en la página de internet.

Actualmente, PongoTodo tiene tres modelos permanentes: Guinda (para "personalidades más ácidas"), Merengue (para "personalidades más dulces"), Bombó (para "las más juguetonas") y ha añadido Carabassa que, según consta en su portal de internet, "ya no está disponible". Eso sí, prometen sacar "próximos sabores". Sus lámparas también se pueden encontrar en showrooms de diseño o en tiendas de decoración como Minim, la exclusiva tienda de diseño de Via Augusta.