El presidente del Banco Sabadell, Josep Oliu, ha destacado que después de la OPA fallida del BBVA, el banco encara el futuro con espíritu joven y bajo el liderazgo del nuevo consejero delegado, Marc Armengol. Oliu lo considera una pieza clave para adaptar el Banco Sabadell a los retos que plantea la "revolución tecnológica"
El presidente del Sabadell ha asegurado que con la salida de González-Bueno se cierra una etapa y se abre otra, y ha añadido que Armengol, acompañado por Carles Ventura, al frente del negocio, da una "perspectiva de tranquilidad hacia adelante"
En una conferencia en la Cámara de Comercio de Sabadell, el alto ejecutivo ha remarcado que "Armengol es una persona joven, pero con larga experiencia internacional", ha dicho Oliu, que ha resaltado el buen desempeño que ha tenido al frente de TSB y en los negocios del Sabadell en Miami (EE. UU.) y su "gran sensibilidad y conocimiento" respecto a los retos tecnológicos que afronta la banca.
Oliu ha comentado que precisamente el nuevo consejero delegado ha recibido el "mandato de impulsar la transformación tecnológica" del Sabadell y de continuar manteniendo una relación de proximidad con el cliente, y que siente un "gran optimismo" respecto al futuro del banco viendo "el equipo sólido, joven y con gran capacidad de gestión" que tiene al frente. "A pesar de sus 140 años, no tenemos un banco ni viejo ni anquilosado, sino joven", ha dicho Oliu. De hecho, la nueva etapa del Sabadell está centrada, según confirma Oliu, en el mercado español -después de la desinversión en TSB-, donde un equipo joven se encargará de sacar adelante la entidad, incorporando talento para potenciar las herramientas tecnológicas en las rutinas del banco y sus clientes, pero también reforzando la apuesta por la proximidad.
Agradecimiento a los empresarios
Ante el auditorio de la Cámara de Sabadell, Oliu ha vuelto a destacar que el rechazo a la opa del BBVA fue posible "por el apoyo de la sociedad civil, y en particular de las organizaciones empresariales", y ha añadido que el "poco atractivo" de la oferta del BBVA y el apoyo empresarial los "animó a pensar que no debían ceder". Por su parte, el presidente de la Cámara de Comercio de Sabadell, Ramon Alberich, ha felicitado a Oliu "por el éxito en el fracaso de la opa" lanzada por el BBVA y ha expresado "la alegría" de las empresas de la Cámara "por este desenlace".
En cuanto al papel de los minoritarios del banco, el alto ejecutivo bancario ha dicho que han demostrado que son el "núcleo duro" del accionariado, como se ha visto en la opa, tanto por razones de identificación con la entidad como por la "sintonía" demostrada por la clientela. "Nuestros clientes (con acciones del banco) han apoyado que no saliera adelante la opa porque querían que el Sabadell les siguiera dando servicio", ha opinado Oliu, que ha añadido que tampoco los inversores institucionales se sintieron atraídos por la opa por su falta de atractivo en el precio, según informa Efe.
El regreso de la sede, signo de normalización
Oliu también ha explicado que el 2025 ha sido el año del retorno de la sede social del banco a Sabadell, un gesto que también marca un signo de "normalización" en la vida económica y política del país, ha dicho. Respecto a la venta de TSB, ha admitido que la adquisición de esta entidad no empezó bien y que el banco decidió que la acabaría vendiendo "cuando funcionara bien", y que ahora la filial británica estaba "en valor", por lo cual se ha vendido al Santander
En cuanto al plan de prejubilaciones voluntarias que el banco admitió la semana pasada que se planteaba poner en marcha, el diario La Vanguardia explica este miércoles que podría afectar a unas 300 personas.
Fuentes conocedoras del proceso han asegurado a Efe que aunque no está definido ahora por ahora exactamente el número de personas, la cifra rondará esta magnitud.
En cualquier caso, recalcan que se trataría de un proceso voluntario y que se enmarca en las prejubilaciones recurrentes que suele afrontar periódicamente el sector bancario