Las bolsas de todo el mundo han reaccionado con descensos a la guerra en Irán, aunque menores de los esperados por los analistas, mientras se han disparado los precios del petróleo y del gas. Se espera que la situación bélica en el Golfo Pérsico, la mayor zona productora de estos combustibles, afecte de inmediato a los fletes marítimos, los seguros al comercio y, en definitiva, a la logística de largo alcance.

Las subidas del petróleo y del gas irán a más, y las bolsas a menos, a medida que se prolongue el conflicto bélico y, especialmente, si se interrumpen los flujos energéticos en la región del Golfo Pérsico. El problema para la economía no es tanto la incertidumbre geopolítica, sino el riesgo de interrupciones de suministros energéticos.

Petróleo / El precio del barril de Brent, de referencia en Europa, se revalorizaba más de un 5% al cierre de las bolsas del continente, hasta los 77,84 dólares, aunque llegó a situarse en los 82 dólares a lo largo del día. Por su parte, el West Texas Intermediate, de referencia en Estados Unidos, se ha alzado un 6,28%, hasta los 71,23 dólares. Los analistas advierten que pronto se superaran los 100 dólares y, si dura el conflicto, los 120 dólares pese a que la OPEP+ ha decidido bombear más crudo. Este domingo acordaron aumentar la producción en 206.000 barriles diarios. Con la subida del petróleo, también se incrementarán los precios de sus derivados energéticos (gasolinas y diésel), lo que afectará a la inflación general.

• Gas / Después de que Qatar suspendiese este lunes la producción de gas natural licuado (GNL), por precaución a raíz de un ataque de Irán con mísiles a dos de sus plantas, el precio se ha disparado: la tarifa de referencia en Europa, negociado en la plataforma holandesa TTF, llegó a subir un 45%, hasta situarse cerca de los 46 euros por megavatio hora a primera hora de la tarde de este lunes. Qatar controla cerca del 20 % del GNL exportado a nivel mundial. Al detener su producción, elimina prácticamente una quinta parte de la oferta de un día para otro. El impacto en la economía dependerá de cuánto dure la suspensión.

Oro / En situaciones de incertidumbre siempre sube, por eso se le conoce como valor refugio, y, este lunes, no ha sido una excepción: su valor se ha incrementado casi un 2,5% respecto al cierre del viernes, hasta los 5.400 dólares la onza.

Plata / Con un comportamiento similar al oro, el valor de este metal se incrementó casi un 2% respecto el viernes, hasta los 96,5 dólares por onza.

Bitcóin / Esta criptomoneda acostumbraba a comportarse como un activo de riesgo en situaciones de incertidumbre geopolítica: este lunes ha rebotado más de un 5%, hasta los 69.466 dólares, pero esto ha pasado después de desplomarse el fin de semana, precisamente a raíx de los ataques a Irán.

Divisas / El euro se depreciaba un 1% frente al dólar, hasta negociarse a un tipo de cambio de 1,1692 dólares por cada euro.

Renta fija / El rendimiento del bono soberano español con vencimiento a 10 años subió hasta el 3,133%, mientras que la prima de riesgo frente a la deuda alemana seguió elevándose hasta los 41,8 puntos básicos.

Ibex-35 / Ha perdido un 2,62% este lunes, hasta situarse en 17.879 puntos, la mayor caída desde principios de abril de 2025, entonces con motivo de los aranceles impuestos por Donald Trump. La banca se ha llevado la peor parte, con descensos del Santander (-4,84%), BBVA (-3,87%), Unicaja (-3,70%), Sabadell (-2,49%) y CaixaBank (-2,19%). Pero no todo fueron caídas porque la petrolera Repsol se revalorizó (+5,80%), precisamente por la situación bélica en el Golfo Pérsico, la gran zona productora del planeta, que ha disparado el precio del crudo.

Bolsas europeas / Todas han registrado caídas, aunque menores que el Ibex-35 Así, Fráncfort perdía un 2,56%; París, un 2,17%; Milán, un 1,97% y Londres, un 1,20%.