El consejero delegado de Molins, Marcos Cela, ha aprovechado este lunes la presencia de la vicepresidenta de la Comisión Europea, Teresa Ribera, en el simposio europeo empresarial de Funseam (Fundación para la sostenibilidad energética y ambiental) celebrado en Barcelona, para pedirle que acelere la tramitación de las ayudas a la descarbonización. "Pedimos a la vicepresidenta que nos den más apoyo, porque hay muchos países que están consiguiendo fondos y nosotros estamos retrasados", ha defendido Cela en la sede de Foment, después de repasar las claves de la descarbonización industrial para la empresa que dirige. 

Cela estaba en el último punto de explicar el proceso que los ha de llevar a reducir drásticamente las emisiones de carbono, en el marco no solo de las políticas para prevenir y frenar el cambio climático, sino también dentro del marco estratégico de depender menos de los combustibles fósiles, de los cuales Europa no dispone en abundancia, y más de la electrificación a partir de renovables. Este último punto era la captura de carbono, que ha apuntado que puede necesitar una inversión de 400 millones de euros

"Capturas el carbono allí donde lo generas y después tienes que contar con una tecnología competitiva para transportarlas y almacenarlas", ha dicho. "Requiere de mucho tiempo y esta es una de las cosas que hemos hablado con la vicepresidenta. En nuestro sector, necesitamos realmente usar bien la cabeza para acomodar los tiempos", ha explicado Cela. Ha señalado que a estas grandes inversiones, "si les sumas toda la descarbonización, se tiene que duplicar la inversión y la tasa interna de retorno no da". Es por eso, ha defendido, que "hay que que todos nos pongamos de acuerdo" y que Europa y los estados miembros hagan sus aportaciones a través de los Innovation Funds y de los Perte.  

Cela ha explicado que para Molins "el camino a seguir" es la innovación, la digitalización y que "para Cataluña es muy importante poner por delante la industria descarbonizada". "Esto nos prevendrá del peso que pueden tener las importaciones y protegerá la economía local", ha dicho, en el marco de unas jornadas que se centran en cómo la autonomía energética basada en las renovables puede servir para navegar las tensiones geopolíticas. 

Entre los procesos que, ha defendido Cela, lleva a cabo Molins para avanzar en la descarbonización, está el uso de combustibles sintéticos, "a veces propios", algunas fábricas "alimentadas por autoconsumo" y, finalmente. "el fomento de construcción a partir de prefabricados", además de la ya mencionada captura de carbono. 

Con una facturación anual de 1.386 millones (año 2024), Molins ha hecho importantes pactos de inversión para la descarbonización como la que firmó el año pasado con Enagas con una inversión conjunta prevista de más de 500 millones de euros para la captura de carbono. También firmó un acuerdo con Neinor con el fin de utilizar materiales fabricados de manera sostenible por la cementera.