La energética Moeve ha vuelto a situarse a la cabeza de la sostenibilidad europea en su sector tras liderar por tercer año consecutivo el ranking continental de S&P Global Corporate Sustainability Assessment (CSA), uno de los índices ESG de referencia a nivel internacional. La compañía ha obtenido una puntuación de 76 sobre 100, su segunda mejor calificación histórica, que la posiciona además como tercera a escala mundial dentro de su industria.
El resultado refuerza la hoja de ruta estratégica de la empresa, centrada en la transición energética y recogida en su plan Positive Motion para 2030. La evaluación de S&P ha destacado especialmente la gestión climática de Moeve, su control de la cadena de suministro, la gestión de riesgos y crisis, así como sus estándares en ética empresarial y estrategia fiscal.
La compañía atribuye parte de este reconocimiento a su modelo de transparencia, materializado en su Informe de Gestión Integrada, donde detalla anualmente sus avances y métricas en sostenibilidad. Entre los hitos más relevantes figuran el impulso a la economía circular y la gestión responsable del agua, un ámbito en el que ya ha superado sus propios objetivos.
Carmen de Pablo, directora financiera y responsable de Estrategia y Sostenibilidad de Moeve, señaló que el ranking “confirma el compromiso de la compañía con la sostenibilidad” y subrayó que, aunque aún queda camino por recorrer, estas evaluaciones independientes permiten avanzar con mayor rigor, reforzar la competitividad y acompañar a los clientes en sus procesos de descarbonización.

Más allá de S&P, la energética también mantiene el liderazgo mundial en su sector por cuarto año consecutivo en el ranking ESG elaborado por Clarity AI. Asimismo, ha sido reconocida por CDP en la categoría de Liderazgo tanto en Climate como en Water, obteniendo en ambos casos la calificación A-, la máxima de su sector, por sus estrategias en gestión del clima y del agua.
El reconocimiento externo se completa con la Medalla de Platino de EcoVadis, que sitúa tanto a Moeve como a su división Moeve Chemicals dentro del 1% de las más de 50.000 compañías evaluadas a nivel global en materia de sostenibilidad. Esta última división ha recibido además el Premio Nacional de Industria al Impacto Ambiental, Social y de Gobernanza por su proyecto Track and Trace.
En el plano operativo, la compañía ha reducido un 21% la captación de agua dulce en zonas de estrés hídrico respecto a 2019, superando el objetivo inicial marcado. De cara a 2028, la meta es alcanzar una reducción del 25% a escala global. En materia de talento, Moeve también ha superado su compromiso de que al menos el 30% de los puestos de liderazgo estén ocupados por mujeres y se fija ahora el objetivo del 40% para 2030.
Con más de 11.000 empleados, Moeve culminó a finales de 2024 su cambio de marca tras más de 90 años operando como Cepsa, reforzando su apuesta por energías sostenibles basadas en moléculas verdes como el hidrógeno verde y los biocombustibles avanzados, así como por la movilidad eléctrica ultrarrápida en la Península Ibérica. La reiteración de su liderazgo ESG consolida esa transformación estratégica en un contexto de creciente exigencia regulatoria y financiera en materia de sostenibilidad.