Volar barato sigue siendo la prioridad para millones de viajeros. El precio y una extensa red de conexiones han impulsado a aerolíneas como Vueling, Ryanair, Wizz Air o easyJet hasta convertirlas en las grandes protagonistas del tráfico aéreo. Y El Prat es el ejemplo más claro de este cambio. En el aeropuerto catalán, las low cost han tomado el mando.
Actualmente, el 65% de los vuelos que despegan o aterrizan en Barcelona los operan compañías de bajo coste, que transportan a casi el 70% de los pasajeros. Un liderazgo que contrasta con el de otros grandes aeropuertos de la red de Aena, como el de Madrid-Barajas, donde el mercado sigue muy concentrado en Iberia y Air Europa, además de otras aerolíneas tradicionales.
Los datos de Aena, consultados por ON ECONOMÍA, muestran que entre enero y junio las principales compañías de bajo coste —Vueling, Ryanair, easyJet, Wizz Air, Eurowings, Volotea y Level— operaron alrededor de 116.650 de los 179.342 vuelos que despegaron o aterrizaron en El Prat, el 65% del total. En pasajeros, su peso es todavía mayor. Solo en junio transportaron cerca de 3,64 millones de los 5,46 millones de viajeros que pasaron por el aeropuerto, alrededor del 67%.
La fotografía es muy distinta a la de Madrid-Barajas. Aunque el principal aeropuerto español mueve más pasajeros y opera más vuelos, sigue estando dominado por las aerolíneas tradicionales. Iberia y Air Europa concentraron entre enero y junio el 36,5% de los vuelos, mientras que las principales compañías de bajo coste apenas alcanzaron el 32,6%. También en pasajeros la diferencia es evidente: cerca de 15 millones de viajeros utilizaron Iberia o Air Europa en el primer semestre, frente a algo más de 10 millones que optaron por una low cost.
Vueling duplica en vuelos a Ryanair en el aeropuerto de El Prat
En Barcelona, sin embargo, hay un nombre que sobresale por encima del resto: Vueling, que continúa ensanchando la distancia con sus competidores y se mantiene como la auténtica dueña de El Prat. Entre enero y junio operó 67.829 vuelos, prácticamente el triple que Ryanair, que sumó 26.742. Solo en junio realizó 12.640 operaciones, el 37% de todos los vuelos del aeropuerto.
Por detrás de Vueling y Ryanair, el mercado sigue creciendo. Wizz Air ha ganado terreno y ya supera los 8.300 vuelos en el acumulado del año, prácticamente los mismos que easyJet. La aerolínea húngara ha ido aumentando su presencia en Barcelona hasta convertirse en uno de los actores con mayor crecimiento dentro del aeropuerto catalán, especialmente en rutas europeas.
El dominio de Vueling también se refleja en el tráfico de pasajeros. En junio transportó 2,09 millones de viajeros, muy por delante de Ryanair, con 865.200; Wizz Air, con 325.603; e easyJet, con 223.286. Entre todas las compañías de bajo coste concentran ya alrededor de dos de cada tres pasajeros que viajan desde el aeropuerto de El Prat.
Barcelona busca reequilibrar el modelo
Los datos de Madrid-Barajas responden a una lógica diferente. Su condición de gran hub internacional mantiene a Iberia y Air Europa como actores dominantes, gracias sobre todo a las conexiones de largo radio con América, operadas con aviones de mayor capacidad. También tienen un peso relevante compañías como TAP Portugal, Lufthansa, American Airlines, Air France o British Airways.
Barcelona, en cambio, ha reforzado un modelo centrado en el tráfico de corto radio, donde las aerolíneas de bajo coste concentran cada vez más operaciones y pasajeros. Esto se refleja en las rutas con más movimiento. Durante el primer semestre del año, los trayectos con mayor número de vuelos fueron Palma de Mallorca, Madrid, Roma, Lisboa y Ámsterdam. En su mayoría, se trata de conexiones nacionales y europeas de corta y media distancia, el segmento en el que las compañías low cost han cimentado su liderazgo.
Sin embargo, Barcelona aspira a reequilibrar ese modelo. A través de su nuevo plan estratégico, El Prat quiere ampliar su red de vuelos de largo radio a más de 70 nuevos destinos intercontinentales que actualmente carecen de conexión directa, entre ellos Tokio, Delhi o Bangkok. El objetivo es atraer a más grandes aerolíneas y consolidarse como una de las principales puertas de entrada entre Europa y Asia en el horizonte de 2030.
