El fondo de inversión Icosium, liderado por el inversor franco-argelino Lotfi Bellahcene, es el primer accionista de la comercializadora energética Holaluz, con una participación del 33,43%. De momento, Bellahcene mantiene su habitual discreción y no se ha referido a la actual crisis de la compañía catalana.

El Ministerio para la Transición Ecológica ha iniciado el procedimiento administrativo para inhabilitar Holaluz como comercializadora de energía eléctrica. En caso de confirmarse la inhabilitación, esto comportaría trasladar a sus cerca de 30.000 clientes a otra comercializadora de referencia (Endesa, Naturgy, Iberdrola, Repsol...). Como acostumbra a pasar en estas situaciones, BME Growth suspendió el lunes la cotización de Holaluz.

La compañía eléctrica catalana, presidida por Carlota Pi, se pronunció sobre esta crisis mediante comunicado enviado al BME Growth –en el que calificó la acción del Gobierno de “trámite administrativo puntual”–, pero Icosium se ha mantenido en silencio. En realidad, no está obligado a exponer su opinión, aunque es un actor relevante por su condición de primer accionista. A continuación se encuentra el fondo Axon Partners, con un 11%, y los fundadores Carlota Pi y Ferran Nogué, que individualmente no llegan al 10%. Icosium tiene tres representantes en el consejo de administración de Holaluz: el propio Lotfi Bellahcene, Enrique Palau Llopis –director financiero, que antes lo fue de eDreams– y, desde hace solo unas semanas, Elena Guasch Peña –especialista en trading de materias primas y operaciones energéticas–.

A finales de 2024, Icosium entró en el capital de Holaluz cuando esta compañía estaba al borde de la quiebra. Posteriormente, Lotfi Bellahcene llegó al consejo de administración. En la documentación de la junta de accionistas que dio el visto bueno a su nombramiento, se indica que este licenciado en economía por la Universidad de París XIII dispone de una trayectoria de "más de 15 años de experiencia en hidrocarburos, trading de energía y energías renovables". Subrayan que "ha liderado numerosos proyectos de gran impacto en el sector energético en Europa y África, estableciendo asociaciones estratégicas con empresas como Trafigura, Vitol y Sonatrach". Y también apuntan que ha fundado “varias compañías energéticas”, entre ellas Icosium, de la que es director general.

Pero Bellahcene es también un especialista en entrar y moverse en empresas en crisis. El pasado mayo, un juzgado mercantil de Barcelona adjudicó conjuntamente a Icosium y a la compañía saudí Al Shariff Contracting los activos del grupo Neoelectra, con sede social en Sant Just Desvern, centrada en la producción de energía a partir de biomasa y que no había superado el concurso de acreedores. Desde entonces, Bellahcene se ha convertido en administrador de 17 nuevas sociedades, domiciliadas en Barcelona, ​​para gestionar las plantas de Neolectra dispersas por toda España y sus servicios.

Pero su apuesta más destacada en España es Holaluz. Precisamente, la entrada en el capital de Icosium posibilitó que la banca diera el visto bueno al plan de reestructuración de la deuda de la comercializadora eléctrica hasta 2028. Sin embargo, esto no ha impedido que el Ministerio de Transición Energética inicie el procedimiento de inhabilitación, pese a que el Estado, mediante el Instituto Oficial de Crédito, es el principal avalista, al cubrir cerca del 70% de su deuda. El Estado acabaría pagando la factura si, finalmente, se ejecuta la inhabilitación. La incógnita es qué movimientos realizará el primer accionista para evitarlo.