El inversor franco-argelino Lofti Bellahcene, primer accionista de la comercializadora eléctrica catalana Holaluz, ha creado 17 nuevas empresas con sede social en Sant Just Desvern dedicadas al sector energético. Con estas sociedades, gestionará los activos y servicios del grupo Neoelectra, que un juzgado mercantil de Barcelona le adjudicó en mayo pasado a través de un proceso concursal.
La gestora de inversiones francesa Icosium, controlada por Bellahcene, y la compañía saudí Al Shariff Contracting se adjudicaron Neoelectra, muy centrada en la producción de electricidad mediante biomasa.
Tras ello, Bellahcene se registró durante el mes de junio como administrador único de estas 17 sociedades, que llevan el nombre de Neoelectra y la referencia a una determinada localidad, según consta en sucesivas anotaciones del boletín del Registro Mercantil. Por ejemplo, Neoelectra Villacañas 2026 hace referencia a este municipio de Toledo, donde disponen de una planta fotovoltaica –finalizada el pasado año– y una central térmica de biomasa.
Aunque diversas de estas sociedades contengan en su nombre referencias a localidades andaluzas –Dos Hermanas, Morón, La Luisiana, Fuente de Piedra, Mengíbar...– y de otras comunidades, donde llevan a cabo la actividad, su domicilio social se mantiene en las oficinas de Neoelectra, en Sant Just Desvern.
Lofti Bellahcene es el CEO de Icosium, una gestora de inversiones que ha entrado pisando fuerte en el sector de las energías renovables en España. La operación más destacada ha sido la de Holaluz, de la cual Icosium se ha convertido en el primer accionista, actualmente con el 33,43%. Sus fundadores –Carlota Pi, Ferran Nogué y Oriol Vila– conservan ahora una participación inferior al 10%, cada uno de ellos, pero mantienen la gestión. Precisamente, Carlota Pi continúa como presidenta.
En la actualidad, Icosium ya ha colocado tres de sus directivos en el consejo de administración de Holaluz: Enrique Palau Llopis –director financiero, que antes lo había sido de eDreams–, Elena Guasch Peña –especialista en trading de materias primas y operaciones energéticas– y el mismo Bellahcene.
La entrada de Icosium en Holaluz posibilitó que la banca diera el visto bueno al plan de reestructuración de la deuda de esta comercializadora eléctrica hasta 2028. Además, ha contribuido a reenfocar su plan estratégico. Tras abandonar la comercialización de gas a finales de 2022, ahora recuperará esta actividad por los acuerdos con Icosium, que tiene intereses en este campo. Además, Holaluz también se beneficiará de sinergias con Neoelectra, controlada por su primer accionista.
Holaluz cerró el pasado año con unas pérdidas de 22,2 millones, casi un 30% menos que en el 2024, mientras que los ingresos totales cayeron un 41%, hasta los 158,9 millones. Sin embargo, la compañía indicó que estos resultados estaban "en línea con las expectativas" en un ejercicio en el que priorizaron "una gestión prudente de la liquidez y la protección de la posición de caja".Finalizaron 2025 con 221.000 contratos activos en España.
La compañía indicó cuando presentó los resultados que había logrado "importantes avances en eficiencia operativa, impulsados por la aplicación de inteligencia artificial en la automatización y optimización en procesos clave". Y apuntó que, gracias a ese proceso, los gastos de personal se habían recortado hasta los 13,3 millones de euros.