Juno House, el glamuroso club social de Barcelona solo para mujeres, ha acumulado cerca de un millón de euros de pérdidas en sus tres primeros años de existencia. Inaugurado en abril de 2022, el equipo de mujeres fundadoras y la familia Elías, que es la accionista mayoritaria, aún no han conseguido hacerlo rentable.

En el ejercicio de 2024, que hasta ahora no se podía consultar, Juno House ingresó 1,15 millones de euros, un 16% menos que un año antes, pero aumentó las pérdidas hasta los 337.000 euros, un 20% más. O sea, redujo la facturación e incrementó los números rojos, lo que la aleja del objetivo de dejar de perder dinero. Eso sí, rebajó los créditos bancarios en 100.000 euros, hasta los 700.000, y recortó los gastos de personal en un 27%, hasta poco más de 500.000 euros. Esto significó adelgazar la plantilla.

Fuentes cercanas a Juno House siempre han mantenido que no existe "preocupación" por los resultados porque superan las expectativas tanto en la vertiente económica como en la social. Cuentan con más de 600 afiliadas. Y aseguran que el club no está pensado para ganar dinero, sino para dar servicios a las mujeres.

A diferencia de otros clubes sociales de la ciudad, propiedad de sus socios, éste pertenece a la mercantil Juno House SL, cuyo socio mayoritario es Sandrigham, una sociedad patrimonial de la familia Elías, que está al frente de la cadena de supermercados ecológicos Veritas.

Interior de Juno House, situado en el histórico edificio de La Farinera / Sergi Alcàzar

En tres años, Juno House ha acumulado pérdidas por cerca de un millón de euros (979.000 euros). El año pasado, Beatriz de Vicente Buqueras fue nombrada CEO de este club social only women en sustitución de Natalie Batlle, si bien esta última se mantiene como presidenta del consejo de administración. Todavía no han presentado las cuentas de 2025, ejercicio que ya ha sido comandado por De Vicente. En el consejo, además de Batlle, se mantienen las también fundadoras Eva Vila Massanas y Liana Grieg, así como los hermanos Silvio, Ignasi y Adriana Elías de Gispert. Son los tres hijos de Silvio Elías Marimon, de 77 años, fundador de Veritas, exsocio de Caprabo y exdirectivo del Barça.

La familia Elías invirtió cerca de dos millones de euros en la remodelación de la antigua Farinera de Aribau, un edificio singular de 1915 situado en el interior de una manzana que han transformado en club social. Incluye restaurante, sala de fitness, biblioteca, salas de reuniones, estudio de grabación, guardería y otros servicios. El inmueble se alquiló a un fondo de inversión.

Por otra parte, uno de los miembros de esta estirpe empresarial, Ignacio Elías de Gispert, ha creado recientemente la sociedad Tropicc CKM para dedicarse a la explotación de plataformas y aplicaciones digitales, según ha publicado recientemente el boletín del Registro Mercantil. Este sector no es una novedad para la familia. En 2022 liquidaron World Tour Platforms, cuando estaba presidida por Silvio Elías padre. Entre otras aplicaciones de telefonía, esta última empresa puso en el mercado Goles Messenger, para notificar al instante los cambios en los marcadores de los partidos de fútbol; Reservas, para pedir mesa en restaurantes; o Shootr, para conectar personas según sus afinidades.