El presidente de Mercadona, Juan Roig, se mostró este martes “orgulloso de pagar impuestos, los que toca” aunque añadió que tiene la “sensación” que “la gestión de los servicios publiques es mejorable”. Por ello, dijo que “a los políticos les pido que hagan bien su trabajo”.
Roig hizo estos comentarios, a preguntas de los periodistas, en la presentación de los resultados de Mercadona, que el año pasado facturó 41.900 millones de euros, un 8% más que en 2024, con unos beneficios de 1.729 millones. De estos, 1.383 millones se reinvertirán en la compañía (aperturas de supermercados, reformas, digitalización…) y 346 millones se distribuirán en dividendos a los accionistas.
Sobre los impuestos, Roig precisó que abonaron 690 millones de euros en impuestos sobre beneficios, con un “tipo efectivo”, del 22,8%, que se suman a otros 1.100 millones de euros en concepto de seguridad social.
Aunque le han preguntado en la rueda de prensa, Roig ha evitado polemizar sobre las palabras de la ministra de Derechos Sociales y secretaria general de Unidas Podemos, Ione Belarra, que en enero pasado lo calificó de “capitalista despiadado”. Roig tan solo indicó que “todas las opiniones son respetables, aunque esta no la comparto”, pero realizó una defensa del papel de los empresarios y de la necesidad de que las empresas ganen dinero para ser sostenibles, aunque aseguró que el “objetivo” no son los beneficios.
Roig subrayó que “tener beneficios es indispensable, pero no es el objetivo” porque este consiste en “satisfacer otros cuatro componentes”: estos son “los jefes”, como llama a sus clientes, “el trabajador”, “el proveedor”, “la sociedad”. El quinto componente es “el capital”, término que incluye la necesidad de generar beneficios para reinvertirlos para generar crecimiento y empleo.
Sobre esta cuestión, añadió que “ganar dinero es bueno, necesario y obligatorio” porque, en caso contrario, la empresa no funcionaría y no podría repartir. “A todos los empresarios se lo digo, el que más dinero puede ganar es el que satisface los cuatro componentes” que van antes del “capital”.
Los periodistas le preguntaron repetidamente por las repercusiones del actual conflicto bélico en el Golfo Pérsico, a lo que Roig contestó con el símil de que “los empresarios somos alguien que va en una tabla de surf y vienen olas”. Recordó que antes hicieron frente al Covid, a la guerra en Ucrania, a los estragos de la Dana en Valencia y ahora están ante un nuevo conflicto armado. Sin embargo, apuntó que aún no ha supuesto un incremento de los precios de los productos que venden en sus lineales, aunque pueden impactar porque ya está repercutiendo en la economía.
Sobre cuestiones más personales, aseguró que “me cuesta más gestionar el Valencia Basket [del que también es presidente] que Mercadona”, que no se plantea invertir en otros clubes deportivos como el Valencia CF [de fútbol] y no se pronunció sobre la sucesión al frente de su grupo empresarial: "Cuando llegue el momento, se decidirá”.
