Iberdrola, a través de su filial brasileña Neoenergia, ha decidido ampliar su colaboración estratégica con GIC, el fondo soberano de Singapur, en el negocio de redes de transporte de electricidad en Brasil. La compañía española ha cerrado un tercer acuerdo de activos que afecta siete nuevos proyectos distribuidos por doce estados del gigante sudamericano. Con este movimiento, la sociedad conjunta Neoenergia Transmissão, creada en 2023 para materializar la alianza, consolida su posición como una de las cinco principales empresas de transporte eléctrico del país.
El acuerdo que acaba de firmar contempla la entrada de GIC como socio en un conjunto de siete proyectos ubicados en los estados de Santa Catarina, São Paulo, Minas Gerais, Rio de Janeiro, Mato Grosso do Sul, Bahia y Rio Grande do Norte. El importe de la operación asciende a aproximadamente 2.418 millones de reales brasileños, una cifra que en la conversión actual equivale a unos 412 millones de euros. Se trata de la tercera transacción cerrada en el marco de la alianza entre Neoenergia y GIC, que ya en 2023 dio lugar a la creación de Neoenergia Transmissão, una sociedad enfocada exclusivamente en infraestructuras de redes de transporte.
Entre las cinco primeras del sector
Una vez formalizada la operación, Neoenergia Transmissão se sitúa ya entre las cinco compañías más grandes de transporte de electricidad en Brasil. La sociedad acumula un total de dieciséis proyectos repartidos por doce estados, que suman aproximadamente 6.710 kilómetros de líneas. El valor de los activos regulados, conocido por las siglas CAV, alcanza los 25.000 millones de reales brasileños, lo que representa alrededor de 4.600 millones de euros. A esta cifra hay que añadir los más de 1.000 kilómetros de líneas que Neoenergia ya tenía en explotación fuera de esta alianza. En conjunto, la filial brasileña de Iberdrola suma casi 8.000 kilómetros de redes de transporte en el país.
El cierre definitivo de la transacción queda condicionado a la obtención de las autorizaciones regulatorias habituales en este tipo de operaciones. Entre los organismos que deberán dar su visto bueno figuran el Consejo Administrativo de Defensa Económica, el regulador de la competencia brasileño, y la Agencia Nacional de Energía Eléctrica. Iberdrola confía en obtener estos permisos en los próximos meses sin contratiempos, dado el cumplimiento de todos los requisitos legales y técnicos.
El grupo que preside Ignacio Sánchez Galán ha querido subrayar que esta operación ratifica su apuesta por Brasil, un mercado que considera estratégico para su crecimiento futuro. Esta apuesta se ha materializado recientemente con la adquisición, por 5.826 millones de reales (aproximadamente 1.000 millones de euros), de las acciones de Neoenergia que aún no controlaba. La compañía defiende que este tipo de inversiones se alinean con su estrategia de destinar recursos a redes eléctricas reguladas en mercados con marcos estables y previsibles, donde los ingresos están garantizados a largo plazo.
El primer grupo de distribución eléctrica en Brasil
La presencia de Iberdrola en Brasil es de gran magnitud. A través de Neoenergia, la compañía acumula activos por valor de cerca de 120.000 millones de reales, unos 20.500 millones de euros, y da servicio a más de 45 millones de personas. Estas cifras la convierten en el primer grupo de distribución de electricidad en el país. Su red de distribución se extiende por estados como Bahia, Rio Grande do Norte, Pernambuco, São Paulo y Mato Grosso do Sul, además del Distrito Federal de Brasília.
El compromiso de Iberdrola con Brasil no se limita a las operaciones de compraventa de activos. En el último año, el grupo ha destinado inversiones por valor de 30.000 millones de reales, más de 5.000 millones de euros, lo cual la sitúa como el mayor inversor del sector eléctrico en el país. A esta cifra se añade su capacidad de generación renovable, que alcanza los 3.600 megavatios, procedente principalmente de centrales hidroeléctricas, sin olvidar sus más de 725.000 kilómetros de líneas de distribución. Con todo ello, Iberdrola está presente, a través de Neoenergia, en dieciocho estados brasileños y el Distrito Federal, una cobertura que refleja la importancia capital de este mercado en sus planes de futuro.