Tras un 2025 marcado por una intensa actividad hipotecaria, la banca ha moderado su estrategia comercial este año y ha endurecido las condiciones de acceso al crédito, elevando el precio de los préstamos para vivienda. Como consecuencia, España ha dejado de figurar entre los países con las hipotecas más baratas de Europa.

Los últimos datos del Banco Central Europeo (BCE) reflejan que España ha perdido una posición en la clasificación europea y se sitúa ahora como el tercer país de la zona euro con las hipotecas más económicas, por detrás de Malta y Bulgaria. En abril, último mes con datos disponibles, el tipo de interés medio de las nuevas hipotecas en España alcanzó el 2,80%, su nivel más alto de los últimos 13 meses, tras encadenar cuatro meses consecutivos de incrementos.

Desde hace meses, España ocupaba de forma estable la segunda posición, únicamente por detrás de Malta. Sin embargo, el encarecimiento registrado en los últimos meses ha permitido a Bulgaria adelantarla en la clasificación. Además, Portugal se sitúa ya muy cerca, con un interés medio del 2,85%, apenas cinco puntos básicos por encima del registrado en España.

Este repunte devuelve los tipos hipotecarios a niveles de marzo de 2025 y rompe con la tendencia observada el pasado ejercicio, cuando el interés medio descendió desde el 2,90% de enero hasta el 2,60% de diciembre.

La nueva subida de tipos, traerá hipotecas más caras

Pese a ello, financiar la compra de una vivienda en España sigue siendo más barato que la media de la eurozona, donde el tipo de interés medio de las nuevas hipotecas se situó en el 3,43% durante abril. En el extremo opuesto del ranking figuran Letonia y Estonia, ambos con costes hipotecarios superiores al 4%.

El encarecimiento del crédito en España se ha adelantado incluso al cambio de rumbo de la política monetaria del BCE, que este mes de junio ha elevado los tipos de interés por primera vez en tres años. Una decisión que, previsiblemente, ejercerá nuevas presiones al alza sobre el coste de las hipotecas en toda Europa.

No obstante, las entidades financieras españolas ya habían comenzado a revisar sus ofertas meses antes. La expectativa de un endurecimiento monetario, alimentada por el aumento de la incertidumbre geopolítica tras el estallido de la guerra entre Israel e Irán, provocó un repunte del euríbor y llevó a numerosos bancos a elevar el precio de sus hipotecas fijas. Las variables, por su parte, también han comenzado a encarecerse al compás del euríbor.

Aunque los tipos oficiales permanecieron en el 2% desde junio de 2025 hasta la reciente subida al 2,25%, los mercados financieros comenzaron a descontar con antelación nuevas alzas del precio del dinero. Ese movimiento se trasladó rápidamente al euríbor y, posteriormente, a la oferta hipotecaria de las entidades.

Los bancos reconocen abiertamente que durante 2026 han endurecido su política comercial para evitar los errores cometidos en la burbuja, pero también porque las hipotecas habían dejado de ser un producto rentable tras la agresiva guerra de precios registrada el año pasado.

Entidades como Bankinter o Sabadell han adoptado una estrategia más prudente tras la fuerte competencia de 2025 y han dejado claro que no están dispuestas a seguir vendiendo hipotecas con los reducidos márgenes que llegaron a ofrecer entonces.

Desde el comparador Kelisto recuerdan que, pese a que el BCE ha mantenido estables los tipos hasta ahora, el mercado hipotecario ya venía anticipando el nuevo escenario. “Desde el verano pasado hemos asistido a un encarecimiento de las hipotecas. Uno de los motivos es que los bancos ya estaban previendo esta situación al detectar cambios en la curva de tipos meses antes. Si el BCE mantiene una postura favorable a nuevas subidas, es probable que volvamos a ver un encarecimiento de las hipotecas en los próximos meses”, explican.

En la misma línea, desde Housfy consideran que el impacto de la subida de tipos sobre el crédito será inmediato. “Las hipotecas variables volverían a encarecerse y las fijas podrían registrar nuevas subidas, aunque más moderadas”, señalan. Según la compañía, parte de ese escenario ya había sido descontado por el mercado, lo que explica que el euríbor acumule varios meses de ascensos pese a que el BCE no había movido los tipos oficiales hasta ahora.