Las aerolíneas siguen reaccionando a la subida del petróleo por la guerra en Irán. En las últimas semanas, Volotea ha ajustado su oferta de vuelos y ha anunciado un recargo de hasta 14 euros por billete por el encarecimiento de combustible; Wizz Air o easyJet también han cancelado vuelos y han reducido su capacidad en aproximadamente un 5% para los meses de mayo y junio. Ahora lo hace el grupo Lufthansa.

La compañía alemana ha comunicado la cancelación de 20.000 vuelos de corto radio en su aerolínea regional Lufthansa CityLine, lo que equivale a aproximadamente 40.000 toneladas métricas de combustible para aviones, cuyo precio se ha duplicado desde el inicio del conflicto con Irán a finales del mes de febrero.

Lufthansa ya implementó ayer las primeras 120 cancelaciones diarias de vuelos, vigentes hasta finales de mayo, y notificó a los pasajeros afectados la suspensión de vuelos. Con la cancelación de las rutas desde Frankfurt a Bydgoszcz y Rzeszów (Polonia), así como a Stavanger (Noruega), al menos tres destinos se han eliminado temporalmente del horario de vuelos actual.

Mientras que otras diez conexiones se están consolidando dentro del grupo a través de otros centros de conexión. En concreto las de, Heringsdorf, Corcho, Gdańsk, Liubliana, Rijeka, Sibiu, Stuttgart, Trondheim, Tivat y Breslavia.

Y es que, mediante estos ajustes, Lufthansa ha eliminado las rutas de corta distancia que consideraba menos rentables, para concentrar la actividad en sus seis principales hubs europeos: Fráncfort, Múnich, Zúrich, Viena, Bruselas y Roma. Por lo tanto, los pasajeros seguirán teniendo acceso a la red global de rutas, especialmente a las conexiones de larga distancia.

En paralelo, la medida también acelera la consolidación de las redes europeas del grupo, dentro de sus aerolíneas centrales: Lufthansa Airlines, SWISS, Austrian Airlines, Brussels Airlines e ITA Airways, explica la compañía. 

En un comunicado, la compañía expica que la planificación de rutas a medio plazo para los próximos meses "se está revisando" teniendo en cuenta la reducción de capacidad, y se publicará a finales de abril o principios de mayo. Esto incluirá optimizaciones en la oferta de vuelos de corta distancia para toda la temporada de verano, garantizando así la estabilidad de los horarios durante el periodo de vuelo previsto.

Para los vuelos programados en el horario de verano, el grupo prevé un suministro de combustible en gran medida estable. Lufthansa está implementando diversas medidas con este fin, incluyendo la adquisición física de combustible para aviones y la cobertura de precios, asegura.