La Agencia Internacional de Energía (AIE) ha advertido este jueves de que “varios países europeos”, sin concretarlos, podrían sufrir escasez de combustible para aviones “en las próximas semanas” a causa de las dificultades para importar petróleo desde Oriente Medio. Recuerda que, antes de que estallara el conflicto bélico en el Golfo Pérsico, esta región suministraba el 75% del combustible que consumen las compañías aéreas europeas. La AIE es una organización creada por la OCDE tras la gran crisis del petróleo de 1973.

El pasado martes, la Comisión Europea intentó lanzar un mensaje de tranquilidad al indicar que no hay un problema de escasez de combustible, tampoco en el sector aéreo, aunque admitió que, si el estrecho de Ormuz sigue cerrado al tráfico de petroleros, las aerolíneas podrían enfrentarse a restricciones.

El Consejo Internacional de Aeropuertos (ACI, por sus siglas en inglés) ya advirtió la semana pasada, en una carta dirigida a las autoridades de Bruselas, que puede escasear el queroseno para la aviación en el plazo de "tres semanas" si no se resuelve la crisis en Oriente Medio.

La preocupación entre las aerolíneas va en aumento a medida que se acerca la temporada alta de verano. Algunas ya han tomado medidas:

Ryanair se plantea repercutir el aumento del precio del combustible en las tarifas a los pasajeros este verano.

Lufthansa ha informado este jueves del cierre de su filial CityLine, además de la retirada de seis aviones, entre otras acciones.

KLM operará 160 vuelos menos en mayo desde el aeropuerto de Schiphol, en Ámsterdam (Países Bajos). Considera que algunas de las rutas han dejado de ser rentables.

Volotea aplica un recargo variable de hasta 14 euros por billete (incluso en reservas ya hechas). También ha cancelado algunos vuelos para mantener la rentabilidad.

Iberia (IAG) informa que tiene cubierto alrededor del 62% del consumo, pero advierte de impactos si la crisis bélica se prolonga.

EasyJet ha advertido que los billetes serán más caros cuando se agoten sus coberturas de combustible.

Finnair se plantea posibles restricciones operativas si empeora el suministro.

Otras compañías han informado de problemas de suministro, pero no de combustible, sino de piezas. Este es el caso de Level, del grupo IAG, que ha recortado vuelos en cuatro rutas que conectan con Barcelona en un contexto "de escasez" en el suministro de motores, según informa la ACN. Esta aerolínea prevé "ajustes operativos" este verano en los trayectos que conectan el aeropuerto de El Prat con Los Ángeles, Boston, Nueva York y Santiago de Chile. Level argumenta que se trata de "dimensionar" sus planes para tener una operativa "más resiliente en una temporada tan exigente". Por ahora, la aerolínea no ha concretado cuántas frecuencias se reducirán.

En su último informe, la Agencia Internacional de Energía indica que se prevé que la demanda de petróleo se contraiga en 80.000 barriles diarios este año a causa de la guerra con Irán. Esto supone la caída más pronunciada desde que la pandemia de covid-19 redujo el consumo en todo el planeta.