El Consejo Regulador de la DO Cava ha confirmado que durante esta vendimia el sector mantendrá "de forma mayoritaria" los precios de compra de uva de la campaña anterior en cava de guarda y de guarda superior. Según sus cálculos, esto se traducirá en una inyección de alrededor de 100 millones de euros directamente a los viticultores de las comarcas del Penedès, la Anoia y el Garraf. La entidad explica que repercutirá en la economía de "más de 6.200 familias", repartidas entre 200 bodegas y 18 elaboradores integrales.
El precio de compra se ha estabilizado alrededor de los 0,85 euros el kilo para la elaboración de los cavas de Guarda —las crianzas en botella un mínimo de 9 meses—. En el caso de las 18 bodegas elaboradoras integrales, aquellas que llevan a cabo todo el proceso de elaboración de principio a fin en su propiedad, se llega a pagar hasta 1 €/kg por uva ecológica vendimiada a mano. La viña ecológica, su presencia "ha crecido de manera sostenida en los últimos años" y ya significa el 57% de toda la producción de la DO y es el 100% en el cava de guarda superior.
Ahora bien, no toda la uva tiene el mismo precio: el fruto destinado al cava de guarda superior, se paga hasta un 27% más que aquel destinado al cava de guarda, una diferencia que se mantiene para "premiar la calidad e incentivar a los viticultores" que apuestan por rendimientos menores y más exigencia técnica y cualitativa, indica la DO Cava.
Estos precios se alcanzan después de que las previsiones iniciales de un excedente de producción alrededor del 30% se hayan visto matizadas por la falta de lluvias del último mes y medio, hecho que ha reducido el rendimiento de la viña. Esto ha dado pie a que las bodegas acaben adquiriendo más uva de la prevista inicialmente, matiza la DO Cava en un comunicado este miércoles. Cerca del 90% del cava se elabora con variedades autóctonas xarel·lo, macabeo y parellada. El año pasado, la DO Cava vendió más de 190 millones de botellas, con una facturación global de más de 2.000 millones de euros entre el mercado catalán, español y más de 150 países en todo el mundo.
La DO Cava ha destacado que los precios que se han establecido para la vendimia de este año se alcanzan después de que las previsiones iniciales de un excedente de producción alrededor del 30% se hayan visto matizadas por la falta de lluvias del último mes y medio. Este hecho ha reducido el rendimiento de la viña, provocando que las bodegas acaben adquiriendo más uva de la prevista inicialmente.
La presidenta del Consejo Regulador, Marta Vidal, ha afirmado que el cava tiene "una importancia capital en la pervivencia del viñedo" en Catalunya y en la creación de productos "que internacionalizan y dan un recorrido" a los viñedos. "Por eso trabajamos juntos para proteger los intereses de viticultores y elaboradores, por eso pagamos más por la calidad, y por eso hemos puesto en marcha medidas para que las oscilaciones del clima no las acabe pagando quien menos puede asumirlas", ha explicado.
Para garantizar la sostenibilidad de los viticultores, ante la existencia de un alto estoque de uva, el Consejo Regulador ha fijado las normas de campaña con medidas estructurales para adaptar también el sector a los efectos del cambio climático. Se establece un rendimiento máximo de 10.000 kg/ha para la producción inmediata de Cava de Guarda, y se consolida la provisión de garantía cualitativa.
Este mecanismo, ya utilizado en la Champagne, permite disponer de una reserva limitada de vino de calidad con un umbral para los Cavas de Guarda comprendido entre los 10.000 Kg/ha y los 12.000 Kg/ha, con el objetivo de absorber las oscilaciones de producción derivadas de la sequía o de añadas excepcionales.