El Gobierno ha dado luz verde este martes al DORA III, que contempla una inversión de 1.765 millones de euros en el aeropuerto de Barcelona-El Prat durante 2027 y 2031 para realizar mejoras, dejando la ampliación para una segunda fase en el siguiente periodo inversor, el DORA IV. Así lo ha confirmado el ministro de Transportes, Óscar Puente, en la rueda de prensa posterior al Consejo de Ministros, donde ha detallado qué actuaciones concretas se financiarán con esta partida y donde ha dejado claro que, pese a que el proyecto de ampliación de la pista forma parte de los planes de Aena, su construcción no está incluida en este ciclo de inversión.

La mayor partida, de 459 millones de euros, se destinará a la reconfiguración de la Terminal 1, mientras que otros 91 millones servirán para actuaciones en la Terminal 2. Aena dedicará además 158 millones a actuaciones en el campo de vuelo y la plataforma, aunque Puente ha precisado que no se trata de una ampliación de la pista, sino de trabajos de mejora, renovación y adecuación de pavimentos.

El aeropuerto recibirá también 91 millones para mejoras de seguridad e instalaciones y otros 59 millones para actuaciones de sostenibilidad, principalmente relacionadas con la gestión del agua y la mejora de la eficiencia de los sistemas de climatización.

El paquete se completa con 114 millones para actuaciones de apoyo, reposición y mejora, 55 millones para mejorar los procesos y la calidad en las áreas terminales, 29 millones para sistemas de información y comunicación, 21 millones para incrementar la seguridad operacional, 12 millones para renovar y mejorar los sistemas eléctricos y 9,65 millones para el desarrollo y mejora de las ayudas a la navegación.

191 millones en actuaciones preparatorias para ampliar la pista

Pero uno de los aspectos más relevantes del desglose está en los 191,25 millones vinculados a la eventual ampliación de la pista. Puente ha matizado que esta cantidad no servirá para construir la nueva pista, sino para actuaciones preparatorias y, especialmente, para afrontar las compensaciones medioambientales que serían necesarias si finalmente el proyecto obtiene todas las autorizaciones.

El motivo es que la ampliación afecta a espacios incluidos en la Red Natura 2000, por lo que el proyecto deberá superar un complejo proceso ambiental antes de poder ejecutarse. Entre las medidas compensatorias podrían figurar la adquisición de terrenos y la creación o acondicionamiento de espacios medioambientalmente equivalentes a los afectados.

La ampliación de la pista como tal no forma parte del DORA III”, ha confirmado Puente, que ha explicado que durante este periodo se concentrará el trabajo en los aspectos ambientales necesarios para hacer posible el proyecto. Si finalmente se cumplen los requisitos y la Unión Europea considera viable la actuación, la construcción de la ampliación de la pista se incorporaría al DORA IV, el siguiente ciclo regulatorio.

Discrepancias políticas

El Gobierno mantiene su compromiso con la ampliación de El Prat, aunque Puente ha reconocido que existe una discrepancia dentro del Ejecutivo entre el PSOE y Sumar sobre esta cuestión. El ministro ha definido, no obstante, la discrepancia como “correcta” y planteada en términos “muy razonables”.

La ampliación de El Prat ha generado, además, una fuerte oposición política y social en Catalunya. ERC, los Comuns y la CUP se han mostrado históricamente contrarios a la prolongación de la tercera pista, especialmente por el impacto que tendría sobre los espacios naturales del Delta del Llobregat y La Ricarda.