La Comisión Europea ha presentado una propuesta para instaurar un sistema en línea que facilite la creación de empresas en menos de 48 horas, por menos de 100 euros y sin requisitos de capital social mínimo. La iniciativa, bautizada como EU Inc, responde a una de las prioridades de la presidenta del ejecutivo, Ursula von der Leyen, que al inicio de su mandato planteó reducir la fragmentación dentro del mercado interior, impulsar la competitividad y dar respuesta a las necesidades de las compañías innovadoras. La propuesta también incluye una lista de prácticas prohibidas para evitar la proliferación de sociedades fantasma que puedan operar desde jurisdicciones con ventajas fiscales donde no tienen actividad real. Esta medida pretende garantizar que el nuevo sistema no sea utilizado de manera fraudulenta para eludir obligaciones fiscales o regulatorias.
Según la Comisión Europea, la propuesta pondrá fin a las dificultades que afrontan las empresas innovadoras en la Unión. El ejecutivo comunitario señala en un comunicado que las compañías deben hacer frente actualmente a 27 regímenes legales nacionales diferentes y a más de 60 formas jurídicas societarias. Esta complejidad puede aplazar la constitución de una empresa durante semanas e incluso meses, lo que frena el crecimiento, incrementa los costes y desincentiva la expansión más allá de las fronteras nacionales. En la presentación de la propuesta, Von der Leyen ha lamentado que los emprendedores que quieren escalar sus proyectos sean las primeras víctimas de la regulación excesiva. La dirigente alemana ha puntualizado que las barreras internas de Europa causan más perjuicio que los aranceles procedentes del exterior, y ha añadido que el tiempo y el dinero invertidos en rellenar papeleo no se destinan a crear o innovar. Según las estimaciones de Bruselas, se espera que se creen alrededor de 300.000 empresas durante los próximos 10 años a través de este sistema, las cuales darán empleo a 1,6 millones de personas. Estas cifras reflejan el potencial de la iniciativa para dinamizar el tejido empresarial europeo.
El contenido de la propuesta
La propuesta de la Comisión Europea se basa en la implementación del Sistema de Interconexión de Registros Mercantiles, conocido por sus siglas en inglés como BRIS, un sistema que estará disponible en línea y que conectará todos los registros nacionales de los estados miembros. Esta plataforma permitirá registrarse a las empresas interesadas sin necesidad de duplicar procedimientos ni presentar la misma documentación en diferentes países. A través de este proceso simplificado, cada compañía obtendrá un Identificador Europeo Único, o EUID, que le permitirá operar en todo el territorio de la Unión sin necesidad de realizar trámites adicionales. Este identificador facilitará la identificación de las empresas por parte de las autoridades y de los socios comerciales.
En una segunda fase, la Comisión Europea manifiesta su intención de crear un nuevo registro central de compañías correspondiente a toda la UE. Así, las empresas obtendrán sus números de identificación fiscal y de IVA sin necesidad de volver a presentar documentación a las autoridades nacionales de cada estado miembro donde quieran operar. También a través de esta propuesta, las startups disfrutarán de procesos simplificados de insolvencia para facilitar la liquidación de sus activos en caso de fracaso del proyecto empresarial. Esta práctica, a ojos de la Comisión, permitirá a los fundadores poner a prueba nuevas ideas innovadoras y volver a empezar si es necesario, asumiendo el fracaso como una parte natural del proceso emprendedor sin las trabas administrativas habituales.
Por otro lado, Bruselas plantea eliminar ciertos trámites presenciales que aún son exigidos en algunos estados miembros, autorizar a los gobiernos nacionales a facilitar el acceso a la bolsa de valores a las empresas innovadoras y ofrecer más flexibilidad a la hora de crear diferentes tipos de acciones que otorgan derechos de voto diferenciados. Esta última medida permite a los fundadores proteger sus negocios ante una posible opa hostil, manteniendo el control de la compañía aunque dispongan de una participación minoritaria en el capital.
Libre elección de las empresas
Las empresas innovadoras creadas a través de esta ventanilla única podrán elegir libremente el estado miembro donde se constituyan, aprovechando las diferencias en los regímenes legales y fiscales de los países de la Unión. A pesar de todo, la Comisión Europea ha incluido una lista negra de prácticas prohibidas para garantizar que las compañías 'EU Inc' recibirán el mismo trato que cualquier empresa nacional y no puedan utilizar el sistema para eludir sus obligaciones. Del mismo modo, la Comisión remarca que la propuesta no afecta la legislación de cada estado miembro correspondiente al empleo y a los asuntos sociales, protegiendo así los derechos de los trabajadores en cada país. Bruselas insiste en que la propuesta responde a las peticiones referentes a la fragmentación de los mercados nacionales y los obstáculos que esto supone para las empresas en todo el mercado único.
Con la presentación de la EU Inc, el ejecutivo europeo da un primer paso en la constitución de un marco jurídico opcional a escala de la UE para simplificar la normativa de las empresas innovadoras que quieren operar en diversos países de la Unión, el llamado 28º régimen. En este sentido, Bruselas insta a los estados miembros a estudiar las posibilidades de crear tribunales especializados con competencia para resolver litigios en materia de derecho de sociedades. En paralelo, la Comisión asegura que continuará estudiando la posibilidad de permitir el teletrabajo transfronterizo al 100% para las empresas emergentes e innovadoras en toda la UE, a través del paquete de Movilidad Laboral Justa. Esta medida facilitaría la contratación de trabajadores residentes en diferentes países sin necesidad de desplazarse.
La propuesta de EU Inc presentada este miércoles será remitida al Parlamento Europeo y al Consejo de la UE para que eurodiputados y estados miembros la valoren y puedan proponer enmiendas. Ante los plazos habituales dentro de las instituciones europeas, el ejecutivo comunitario remarca que hará todo lo posible para apoyar a los colegisladores, con el objetivo de conseguir un acuerdo sobre la iniciativa antes de que acabe el año 2026. Este calendario refleja la voluntad de la Comisión de agilizar al máximo la tramitación de una medida considerada prioritaria para el desarrollo del tejido empresarial europeo y la mejora de la competitividad del mercado interior.
