Capgemini ha llegado a un acuerdo con los representantes de los trabajadores para el expediente de regulación de empleo que afecta a sus operaciones en el Estado. Según han informado fuentes sindicales, el impacto final del ERE será de 710 trabajadores, una cifra inferior a los 748 despidos que la compañía había planteado inicialmente. De este total, 124 afectados corresponden al centro de trabajo de Barcelona, donde la empresa contabiliza una plantilla de 1.600 empleados. En una primera fase de las negociaciones, el número de trabajadores en riesgo en la capital catalana se había estimado en unas 130 personas.

La compañía ha detallado en un comunicado que el 85% de las salidas se harán de forma voluntaria, lo cual ha facilitado el entendimiento con los sindicatos. Capgemini justifica el expediente por la necesidad de adaptar sus capacidades y la estructura organizativa a la evolución tecnológica del sector y a las nuevas necesidades surgidas en el mercado. La consultora tecnológica se ha comprometido a reforzar las medidas de protección social para los trabajadores afectados, con el objetivo de garantizar una "transición ordenada y equilibrada".

Indemnizaciones de 38 días por año trabajado

El acuerdo entre la dirección de Capgemini y los sindicatos ha establecido un sistema de indemnizaciones que compensará las salidas con 38 días por año trabajado. Esta cuantía tiene un límite máximo de 20 mensualidades para los empleados que lleven más años en la compañía. Las condiciones pactadas mejoran las que inicialmente había puesto sobre la mesa la empresa, aunque no llegan a las exigencias iniciales de los representantes de los trabajadores. La negociación se ha alargado varias semanas hasta alcanzar un texto que ha sido aceptable para todas las partes.

El ERE afecta principalmente a perfiles administrativos y de soporte, mientras que la empresa ha manifestado su intención de mantener e incluso reforzar aquellas áreas vinculadas a la innovación tecnológica, el desarrollo de software especializado y la consultoría estratégica de máximo nivel. Capgemini, que presta servicios a grandes empresas y administraciones públicas, atraviesa un proceso de reestructuración global para adaptarse a la digitalización acelerada de los últimos años y a la irrupción de nuevas herramientas basadas en inteligencia artificial.

Los sindicatos han valorado positivamente el hecho de que el impacto final sea inferior al anunciado inicialmente y que la mayoría de las salidas se canalicen por la vía voluntaria, lo cual reduce el malestar entre la plantilla. No obstante, las organizaciones sindicales han alertado de que la reestructuración del sector tecnológico en España no se detiene aquí y que se necesitan políticas activas de empleo y formación para recolocar a los trabajadores afectados.

Capgemini se ha comprometido a poner a disposición de los empleados salientes servicios de recolocación externa y programas de recapacitación, aunque la compañía no ha detallado el presupuesto destinado a estas medidas. El acuerdo cerrado pone fin a un período de incertidumbre para la plantilla y permite a la empresa ajustar su estructura de costes en un entorno competitivo marcado por las innovaciones tecnológicas y la presión sobre los márgenes.