Los bancos europeos tienen una exposición baja en Oriente Medio. En Irán, la presencia es insignificante y en otros países de la región esta presencia se concentra principalmente en deuda soberana y en posiciones en derivados. Según datos de la EBA, los bancos supervisados por el Banco Central Europeo (BCE) apenas tienen un 1% de sus activos totales en la zona de conflicto, aproximadamente 28.000 millones de euros.
CaixaBank y Santander se encuentran entre los 10 bancos de la zona euro más expuestos. Mientras que el BBVA se sitúa en undécima posición. Sin embargo, su riesgo es limitado, ya que solo concentran un 0,3% de sus activos en la región, unos 3.900 millones de euros entre las tres entidades. No obstante, todas se exponen a riesgos indirectos.
Si bien, una crisis prolongada en Oriente Medio, que provoque un período largo de precios más elevados del petróleo y del gas debilitará el crecimiento económico europeo. Lo que a su vez puede provocar un aumento de los tipos de interés para contener las presiones inflacionistas y podría reducir la demanda de crédito y lastrar el crecimiento de los bancos y la evolución de la calidad de sus activos, alertan Marco Troiano y Ángela Cruz, expertos del equipo de Instituciones Financieras de Scope Rating.
Los bancos europeos han entrado en este periodo de incertidumbre con unos fundamentos financieros sólidos y los españoles, concretamente, con beneficios récord y rentabilidades históricas. Pero son vulnerables a los efectos de contagio si el conflicto se agrava aún más o se prolonga, si la crisis de los precios de la energía debilita el crecimiento económico europeo, o si la volatilidad del mercado mayorista afecta a los planes y costes de financiación de los bancos.
En lo que respecta a la calidad de los activos, los bancos más centrados en la concesión de préstamos a empresas en países que dependen de manera significativa del petróleo y el gas para su producción energética podrían ser más vulnerables a una interrupción prolongada de las exportaciones de energía desde el Golfo Pérsico.
En este sentido, los analistas de JP Morgan apuntan a dos bancos británicos: HSBC y Standard Chartered, que son las más expuestos al conflicto en Oriente Medio por los préstamos corporativos, especialmente en los sectores agrícola, manufacturero, de la construcción y del transporte.
Los analistas estiman que la exposición crediticia de HSBC en Oriente Medio, que abarca principalmente Emiratos Árabes Unidos y Catar, es de en torno a 23.000 millones de dólares, un 2% de su cartera total de préstamos. Mientras que Standard Chartered ha declarado aproximadamente 9.000 millones de dólares en préstamos a los Emiratos Árabes Unidos, equivalentes a casi el 2% de su cartera total de préstamos.
En la zona euro, es el grupo bancario cooperativo francés BPCE y el también francés SFIL (Société de financement local) quienes asumen más riesgo ante la guerra de Estados Unidos e Israel en Irán, aunque su exposición no llega al 1,6%.
Y en el caso de los bancos españoles, su exposición se concentra principalmente en deuda soberana y en posiciones en derivados. No obstante, CaixaBank tiene oficina de representación en Dubái; El Santander tiene negocio de banca privada en Oriente Medio y el BBVA amplió sus servicios de banca corporativa y de inversión en esta región el pasado mes de diciembre a través de la oficina de Abu Dabi, desde donde lidera las operaciones del banco en la región.