Bon Preu ha dado a conocer las cuentas del año 2025. La facturación global de la cadena de supermercados alcanzó los 2.611 millones de euros, lo que representa un progreso del 7,9% respecto al período anterior. Estos resultados reflejan el comportamiento positivo de las tres líneas de negocio que conforman la actividad del grupo: alimentación, la venta de carburantes y el suministro de electricidad de origen renovable que se canaliza a través de BonpreuEsclat Energia. Según ha explicado la compañía, el crecimiento supera el del ejercicio anterior y consolida la tendencia alcista que va registrando la compañía desde hace años. Los resultados ponen especial énfasis en la política de inversiones del grupo. Durante el ejercicio 2025, Bon Preu destinó 150 millones de euros a diferentes proyectos.
Una parte de estos recursos se orientó a la expansión de la red comercial, con la apertura de nuevos establecimientos y la ampliación de la cobertura territorial. Otra parte se utilizó para reformar tiendas ya existentes, incorporando nuevos servicios y secciones que mejoran la oferta para los clientes. El resto se dirigió a fortalecer la infraestructura logística y a otras iniciativas estratégicas que la dirección de la compañía considera prioritarias. En la última década, Bon Preu ha acumulado un total de 1.346 millones de euros invertidos. La compañía defiende que esta política de reinversión continuada genera riqueza, crea empleo y aporta valor al conjunto del país, especialmente en un contexto en que muchos sectores han optado por ajustar el gasto.
En cuanto a la red física, el ejercicio 2025 fue un año de notable actividad inauguradora. En el capítulo de supermercados, la compañía abrió tres establecimientos de la marca Esclat, situados en Cunit, l'Ametlla de Mar y Mollerussa. También puso en marcha dos supermercados Bonpreu, uno en Barcelona y otro en Terrassa. A estas aperturas se suman dos pequeños establecimientos, ubicados en Reus y en Terrassa-Matadepera, que permiten a la cadena llegar a barrios y zonas con menor densidad de población. En el negocio de los carburantes, la firma estrenó cuatro nuevas estaciones de servicio bajo la marca EsclatOil. Las ubicaciones escogidas fueron la Seu d'Urgell, l'Ametlla de Mar, Anglès y Terrassa-Matadepera. Con estas incorporaciones, la red de gasolineras del grupo continúa expandiéndose y refuerza su presencia en puntos estratégicos del territorio catalán.
La expansión del canal digital
El canal de venta electrónica también ha experimentado avances significativos. Durante el ejercicio 2025, Bon Preu amplió la red de puntos de recogida de pedidos realizados a través de su plataforma digital. Actualmente, estos puntos dan cobertura a seis millones de personas en toda Catalunya. Además, la compañía ha abierto nuevos centros de recogida digital y ya dispone de una treintena por el territorio, lo que permite a los clientes retirar sus compras sin necesidad de desplazarse hasta un supermercado físico.
Esta apuesta por el canal digital responde a un cambio en los hábitos de consumo que se aceleró durante la pandemia y que se ha consolidado en los últimos años. Bon Preu ha decidido invertir recursos en esta línea de negocio para no quedarse atrasado respecto a sus competidores, que también están desplegando estrategias parecidas. La combinación de tiendas físicas y recogida digital permite a la compañía ofrecer una experiencia de compra híbrida que se adapta a las preferencias de diferentes perfiles de clientes.
De cara al ejercicio en curso, Bon Preu ha anunciado que mantiene el pulso expansivo. En los primeros meses de 2026, la compañía ya ha puesto en marcha cuatro nuevos supermercados: dos Bonpreu en Terrassa y Cervelló, y dos Esclat, uno en la calle Riera Blanca de Barcelona y otro en Badalona. Estas aperturas confirman que la cadena no solo crece en las comarcas del interior y del litoral, sino que también refuerza su presencia en el área metropolitana de Barcelona. Para el último tramo del año, la previsión de la compañía es abrir un Bonpreu en Cerdanyola del Vallès y otro en el barrio de Sants de Barcelona. Además, la cadena tiene previsto inaugurar tres Esclats adicionales: uno en Sabadell, otro en Castellar del Vallès y un tercero en Palafolls. En estos dos últimos casos, los establecimientos tendrán una gasolinera anexionada. También está programada la apertura de una estación de servicio en Pallejà. Con todas estas incorporaciones, la red de Bon Preu continuará expandiéndose prácticamente por todo el territorio catalán.
Paralelamente, Bon Preu está desplegando una estrategia de autoproducción de energía renovable. Bon Preu cuenta actualmente con 84 instalaciones fotovoltaicas destinadas al autoconsumo. Doce de estas plantas entraron en funcionamiento durante el ejercicio 2025, lo que demuestra la aceleración que está tomando esta línea de actuación. La energía generada por estas placas se destina a cubrir parte del consumo eléctrico de supermercados, centros logísticos y estaciones de servicio.
La reducción de la dependencia de la red eléctrica tiene un doble beneficio: disminuye las emisiones de carbono asociadas a la actividad de la compañía y protege sus márgenes ante las fluctuaciones del precio de la electricidad. Bon Preu confía en que la ampliación de su capacidad de generación fotovoltaica en los próximos años le permitirá avanzar hacia el objetivo de neutralidad climática a la vez que reduce su factura energética.
