El BBVA ha recuperado en el primer trimestre del año casi 4.000 accionistas, poniendo fin a una fuga de ocho años, que se había intensificado durante el transcurso de la opa al Sabadell. De hecho, el final de esta operación el pasado mes de octubre ha sido un catalizador para que los inversores volvieran al banco.
Y es que, el BBVA sacó toda la artillería pesada al decaer la opa. El banco que preside Carlos Torres y dirige Onur Genç, anunció el mismo día un reparto masivo de dinero a sus accionistas. Por una parte, recuperó una recompra de acciones de casi 1.000 millones de euros que había quedado paralizada por la operación.
Por otra, anunció el mayor dividendo de su historia (entre noviembre y abril desembolsó más de 5.200 millones) y ejecutó una nueva recompra de acciones que ha acabado este mes de abril, al tiempo que ha anunciado una nueva que comenzará en mayo. Desde el final de la opa, además, el precio de su acción acumula una subida del 18% pese a que la incertidumbre en torno a la guerra de Irán ha sacudido a los mercados y muy concretamente a la banca.
Con todo, el BBVA ha cerrado el primer trimestre con cerca de 661.000 accionistas, una cifra mejorada respecto a diciembre y que pone fin a una salida trimestre a trimestre que el banco registra desde el 2018. Ese año, el grupo superaba los 900.000 accionistas. Desde entonces, el número de pequeños y grandes inversores se ha reducido en más de 240.000.
Esta caída no ha sido exclusiva de BBVA, sino que ha afectado a todo el sector. Desde la pandemia, la banca ha visto cómo miles de accionistas abandonaban sus posiciones. En 2020, la prohibición del Banco Central Europeo de repartir dividendos provocó una primera salida masiva de inversores, tendencia que se ha prolongado en los años posteriores.
Toda la banca pierde accionistas, sobre todo desde la pandemia
En el caso del Santander, la entidad cuenta actualmente con 3,5 millones de accionistas, 18.000 menos que en diciembre. El banco presidido por Ana Botín sigue siendo el que más inversores tiene entre los cotizados españoles, aunque también uno de los que más ha perdido, ya que llegó a superar los 4 millones entre 2017 y 2020.
Durante el año y medio que duró la opa sobre el Sabadell (entre abril de 2024 y octubre del 2025), el BBVA perdió más de 56.000 accionistas, especialmente en los últimos meses por la incertidumbre en torno a la operación. Sin embargo, las últimas cifras presentadas por el banco reflejan un cambio de tendencia y una ligera recuperación del pequeño inversor.
CaixaBank también ha sufrido esta fuga. El banco catalán vivió sus mejores años 2014 y 2015, cuando contaba con más de 700.000 accionistas. Tras varios ejercicios de pérdidas recuperó los 600.000 entre 2021 y 2022 a consecuencia de la integración de Bankia. Pero ahora ha vuelto a las cifras de antes de esta adquisición y ronda los 512.000, unos 4.000 menos que en diciembre.
Por su parte, Bankinter, con una base accionarial más reducida, ha registrado un ligero incremento de unos 400 inversores en el primer trimestre, hasta los 52.296 accionistas. Mientras que el Sabadell aún no ha publicado sus resultados del primer trimestre. Lo hará el próximo 5 de mayo, cuando se espera que desvele su número de accionistas, una cifra que ha mantenido en reserva durante el proceso de opa. Unicaja tampoco ha presentado aún sus cuentas trimestrales.