Tras caer la opa al Sabadell, el pasado mes de octubre, el BBVA comunicó a los sindicatos su intención de realizar un ajuste de plantilla durante el 2026. Sin embargo, el banco no especificó a cuántas personas afectaría, a qué mercados, ni el ahorro de costes que buscaba. Este jueves, la entidad ha confirmado que ha habido 750 salidas a nivel grupo y de ellas, 230 han sido en España.
Lo han hecho el consejero delegado, Onur Genç, y la directora financiera, Luisa Gómez Bravo. El CEO, por cierto, ha insistido en que las salidas del primer trimestre "han sido voluntarias" y "no han tenido que ver con la inteligencia artificial (IA)" porque están empezando a desplegarlo ahora. Mientras que la CFO simplemente ha indicado que "es una evolución de salidas bastante habituales en el sector".
Gómez Bravo, eso sí, ha detallado que en el trimestre el BBVA ha registrado un coste de reestructuración por estas salidas voluntarias de 125 millones de euros. Las salidas, agregaba, son una actividad "bastante normal y recurrente en el contexto de mejoras de productividad y eficiencia", que el banco siempre realiza.
De las 750 personas que ha afectado a nivel grupo, la mayoría de los costes de reestructuración están registrados en España y en el Centro Corporativo del BBVA, unos 40 millones y unos 60 millones, respectivamente. Y estos gastos han supuesto la salida de 230 trabajadores en BBVA España. "Lo importante es que el gasto ya estaba incorporado en el guidance que habíamos dado al mercado para el conjunto del año. Sin estas salidas, los gastos crecerían un 4,8%".
La directora financiera ha insistido en que se trata de salidas "bastante habituales en el sector". Por su parte, el consejero delegado ha explicado que las salidas voluntarias del primer trimestre "no han tenido que ver con la IA, porque estamos empezando a escalarlo ahora y, por lo tanto, no ha habido ningún impacto".
Genç piensa que la IA va a traer una "disrupción muy profunda" como ocurrió con la digitalización, "y como banco que siempre adopta la innovación" se lo están tomando muy en serio."Pensamos que tendrá un impacto significativo, pero sobre el empleo no sabemos cuál será el impacto. Si que pensamos que va a transformar", pero eso no significa que haya ERE, aseguraba.
Por otra parte, el ejecutivo ha comentado que de momento no están notando el impacto de la guerra en Irán en los mercados donde operan. De manera que han crecido en clientes, hipotecas y empresas en España. Y han crecido en beneficios en todos los países. No obstante, en Turquía —dada su cercanía— se mantienen prudentes. "Hasta ahora las cifras son bastante positivas. ¿Qué pasará en el futuro? Dependerá de la guerra, lo que dure y el precio del petróleo", ha indicado.