Ametller Origen ha chocado con la oposición de plataformas vecinales en el proyecto de agroparque de Mont-roig del Camp (en la comarca del Baix Camp), donde planea invernaderos en una superficie de 50 hectáreas, como también le ha ocurrido con el agroparque de Gelida (Alt Penedès), que ya está en construcción.
La Plataforma Defensa Mont-roig ha presentado alegaciones contra el agroparque que se proyecta en este término por considerar que es "incompatible" con la preservación de las barracas de piedra seca que existen en este entorno. No es una anécdota porque estas barracas, antiguas construcciones para usos agrícolas, tienen varios tipos de protección por su condición de bienes culturales.
Josep Miquel Martí Rom, presidente de la Associació per la Pedra Seca i l’Arquitectura Tradicional (APSAT), señala que el agroparque que Ametller Origen proyecta en Mont-roig afectaría a 15 barracas de piedra seca: dos están clasificadas como bien cultural de interés nacional (BCIN), si bien están situadas fuera del perímetro del área de los invernaderos; ocho más son bienes culturales de interés local (BCIL), todas dentro del perímetro; y cinco más no están actualmente protegidas, si bien están censadas por el Observatori del Paisatge de Catalunya-Wikipedra y poseen las mismas características que las anteriores. La APSAT agrupa a 37 entidades conservacionistas además de personas a título individual.
En las alegaciones que la Plataforma Defensa Mont-roig ha presentado al Ayuntamiento sobre el proyecto de agroparque, se indica que "incumple gravemente" la ley del Patrimonio Cultural Catalán en lo que se refiere a la "preservación y mantenimiento" de las barracas de piedra seca. En un informe argumentan que levantar invernaderos de 12 metros de altura entre barracas de piedra seca "descontextualiza" estas construcciones tradicionales y afecta al paisaje. Recuerdan que "cualquier intervención en las barracas o en el paisaje inmediato requiere la autorización directa del Departamento de Cultura de la Generalitat".

Joan Manuel Olivella, presidente de la Plataforma Defensa Mont-roig, indica que esperarán el informe del Departament de Cultura, que confían en que será favorable a la preservación de las barracas de piedra seca y, por lo tanto, contrario al proyecto de agroparque. Si no fuera así, avanza que plantearían un contencioso-administrativo. Olivella señala que el grupo Ametller Origen no ha conseguido comprar todas las parcelas que afectaría este proyecto, entre otros motivos porque hay propietarios que se oponen, entre los cuales siete son miembros de esta plataforma. Mantiene que Ametller proyecta "un El Ejido en Mont-roig", en referencia a la localidad de Almería conocida por sus grandes superficies de invernaderos.
Desde Ametller Origen indican que "mantenemos la voluntad de trabajar este proceso con rigor, diálogo y respeto por el patrimonio y el entorno". Recuerdan que el proyecto de Mont-roig se encuentra todavía en una fase inicial de tramitación urbanística, dentro del periodo de exposición pública y de recepción de los informes de los diferentes organismos competentes. Precisan que "a medida que recibamos los informes y consideraciones de las administraciones, los estudiaremos con los equipos técnicos y trabajaremos, conjuntamente, con el Ayuntamiento de Mont-roig del Camp, la Generalitat y el resto de organismos implicados".
El Ayuntamiento de Mont-roig del Camp, liderado por el alcalde socialista Fran Morancho, apoya el proyecto de Ametller, como también apoya el proyecto de la fábrica de componentes para baterías de la coreana Lotte, a la cual también se opone la Plataforma Defensa Mont-roig. Fuentes vecinales apuntan a la idiosincrasia de los dos principales núcleos de población de este municipio: Miami Platja, localidad de costa con más de 8.000 habitantes, de donde es el alcalde y la mayoría municipal, y Mont-roig, localidad del interior, a 15 kilómetros por carretera de la anterior, con menos de 4.000 habitantes, en las proximidades de la cual se proyecta el agroparque de Ametller y la fábrica de Lotte.
En febrero del año pasado, Josep Ametller, consejero delegado del grupo Ametller Origen, presentó a la prensa el proyecto de agroparque de Mont-roig. Según sus previsiones, planean una inversión de 50 millones de euros para adquirir una superficie de 100 hectáreas, en la mitad de las cuales levantarían invernaderos para la producción de fruta y verdura con riego hidropónico. También habría pequeños laboratorios, una sala de cata y un almacén de expedición. Calculan que supondría la creación de 500 puestos de trabajo. Estas instalaciones serían complementarias a las que proyectan en Gelida.