El estallido del conflicto en Irán a finales de febrero ha generado un escenario de incertidumbre para el turismo internacional en España. Sin embargo, los primeros datos disponibles apuntan, por ahora, a un ligero repunte de turistas y gastos. Según CaixaBank Research, el gasto turístico internacional pasó de crecer un 10,7% en febrero a un 11,2% en marzo.

Esta aceleración se explica, principalmente, por el mayor dinamismo del turismo procedente del Reino Unido, Francia y Alemania, los tres principales mercados emisores de turistas hacia España. Su repunte compensó la caída del gasto turístico procedente de Asia oriental, una región especialmente afectada por la guerra en Oriente Medio.

Los de CaixaBank Research recuerdan que, históricamente, los episodios de inestabilidad geopolítica en Oriente Próximo han favorecido la llegada de turistas a España. Sin embargo, en esta ocasión el impacto del conflicto viene acompañado de factores que generan dudas sobre su efecto neto, como la disrupción en los principales hubs aeroportuarios del Golfo Pérsico, el encarecimiento del petróleo y el riesgo de tensiones en el suministro de combustible para la aviación.

Pese a ello, los primeros datos disponibles (obtenidos por los pagos con tarjetas internacionales en terminales de punto de venta de CaixaBank) son favorables para el turismo español. Si bien, el gasto turístico extranjero en España aceleró su crecimiento en marzo respecto a febrero, con un 11,2% frente al un 10,7% del mes anterior.

Una mejora que se explica por el aumento de gastos de los visitantes procedentes del Reino Unido, Francia y Alemania. En conjunto, el gasto turístico de estos países avanzó un 5,5% de media, manteniendo crecimientos de doble dígito en los tres casos.

Este comportamiento positivo permitió compensar la caída del turismo procedente de Asia oriental. El gasto de China, Japón, Corea del Sur y el resto de la región pasó de crecer un 28,9% en febrero a registrar una contracción del 0,9% en marzo, lo que supone una fuerte desaceleración cercana a los 30 puntos porcentuales.

No obstante, su impacto agregado en el sector ha sido limitado debido a su reducido peso relativo, ya que Asia y Oceanía representan solo el 3,2% del gasto turístico internacional en España, frente al 74,4% del turismo europeo.

Los visitantes de Oriente Próximo caen casi un 13%

Más relevante ha sido la evolución del turismo procedente de Oriente Próximo, que pasó de caer un 1,8% en febrero a crecer un 12,7% en marzo. Este repunte podría estar vinculado a la reubicación temporal de residentes de países del Golfo que han abandonado zonas afectadas por el conflicto.

En conjunto, estos datos refuerzan la previsión de CaixaBank Research de que la redistribución de flujos turísticos desde el Golfo y el este del Mediterráneo podría contribuir en 2026 a una ligera aceleración del sector turístico español, que ya el año pasado fue récord.

No obstante, el escenario está condicionado a que el conflicto tenga una duración limitada. En caso de prolongarse y reducir el crecimiento de la renta bruta disponible de los países emisores en más de 2,5 puntos porcentuales, el impacto global sobre el turismo en España podría volverse negativo porque los hogares tendrán menos poder adquisitivo y viajar será más caro.