El Port de Barcelona ha cerrado el primer trimestre del año con un movimiento total de mercancías de casi 17,3 millones de toneladas, lo cual representa un incremento del 4,2% en comparación con el mismo período del ejercicio anterior. Este crecimiento ha sido impulsado principalmente por la evolución positiva de los líquidos a granel, que durante los tres primeros meses del año aumentaron su tráfico un 33,7%, una cifra que refleja la intensa actividad logística vinculada a los hidrocarburos y otros productos líquidos. Dentro de esta categoría, destacan especialmente los aumentos del gas natural, con un avance del 64,5%, y del gasoil, con un incremento del 36%, dos energías que han registrado una fuerte demanda en el contexto actual.
En el lado contrario, las importaciones y exportaciones de sólidos a granel sufrieron una caída del 8,6% durante el primer trimestre, un comportamiento negativo que ha sido marcado sobre todo por los retrocesos del cemento y de los cereales y harinas. Esta evolución refleja una menor actividad en sectores como la construcción y la industria agroalimentaria, que podrían sufrir los efectos de la moderación de la demanda interna y de las tensiones en las cadenas de suministro globales. A pesar de esta caída, el peso de los sólidos a granel en el conjunto del tráfico del puerto sigue siendo significativo.
El tráfico de contenedores cae un 1,8% por las tensiones comerciales
El tráfico de contenedores registró un descenso del 1,8% en términos interanuales, hasta situarse en los 921.623 TEU. Según ha explicado el Port de Barcelona, la caída del tráfico de contenedores combinada con el aumento del tráfico total de mercancías es un reflejo de las tensiones comerciales globales y de los efectos de los conflictos internacionales, que están obligando a las empresas a optimizar al máximo el espacio disponible en los contenedores. Esta tendencia, conocida como "llenar para sobrevivir", implica que los operadores logísticos están aprovechando cada contenedor al máximo de su capacidad para reducir costes y minimizar el impacto de las disrupciones.
Por tipo de movimiento, los contenedores de importación crecieron un 3,2% durante el primer trimestre, un dato positivo que indica que la demanda interna se mantiene robusta. En cambio, los contenedores de exportación sufrieron una caída muy acusada del 17,7%, mientras que los contenedores en tránsito retrocedieron un 1,7%. Este comportamiento asimétrico refleja una situación de desequilibrio en los flujos comerciales, con más mercancías entrando en el país que saliendo, lo cual puede generar tensiones logísticas y encarecer los costes de transporte para los exportadores. Durante el primer trimestre, Barcelona destacó por el incremento de los intercambios de mercancías con Turquía, con un avance del 17%; Vietnam, con una subida del 33%; e India, con un aumento del 1,6%.
Los vehículos eléctricos o híbridos se disparan un 91,7%
El tráfico de automóviles continúa siendo una de las actividades relevantes para el Port de Barcelona. Entre los meses de enero y marzo, la infraestructura alcanzó las 177.409 unidades manipuladas, un 5,3% más en términos interanuales. Lo más destacado de este segmento es el aumento espectacular de los automóviles eléctricos o híbridos, que se disparó un 91,7% respecto al mismo período del año anterior. Gracias a esta evolución, los vehículos electrificados ya representan casi el 18% del total de vehículos manipulados en el Port de Barcelona, una cifra que refleja el cambio en la orientación de la demanda hacia modelos más sostenibles y eficientes energéticamente.
El movimiento de pasajeros también ha registrado un fuerte impulso durante los primeros meses del año. Un total de 701.192 viajeros pasaron por la capital catalana a lo largo del primer trimestre, lo cual representa un incremento del 24,1% en comparación con el mismo período de 2025. Los pasajeros de ferris registraron un aumento del 9,6%, impulsados especialmente por los incrementos de las rutas con las Baleares, que subieron un 11%, y con Italia, que avanzaron un 11,7%.
Estas cifras confirman la recuperación sostenida del tráfico de pasajeros después de la pandemia y consolidan el Port de Barcelona como una de las principales puertas de entrada de visitantes a la ciudad y al resto de Catalunya. La combinación de un buen comportamiento del tráfico de mercancías, del automóvil y de los pasajeros dibuja un panorama positivo para la infraestructura portuaria, a pesar de los retos que plantea el entorno internacional marcado por las tensiones comerciales y geopolíticas.