El presidente de Seopan, la patronal de grandes constructoras y concesionarias de infraestructuras, ha alertado que España debería invertir 400.000 millones de euros en los próximos diez años para conservar, mantener y crear nuevas infraestructuras en el país. Durante su intervención en un foro informativo, Julián Núñez ha afirmado que la economía española todavía arrastra las consecuencias de la crisis financiera de 2008 y del posterior proceso de ajuste fiscal, que implicó una reducción histórica de la inversión pública. Núñez ha asegurado que el retroceso en la inversión ha hecho que el peso del gasto público en infraestructuras sobre el producto interior bruto se haya reducido de manera significativa.
Como resultado, España se encuentra actualmente en posiciones atrasadas dentro de la Unión Europea en términos de ratio de inversión pública por superficie y por habitante. Esta pérdida de posición relativa contrasta con el papel de referencia que el país ha tenido históricamente en este ámbito.
El presidente de Seopan ha recordado que, durante décadas, España ha sido un referente internacional por la calidad y la extensión de sus redes de infraestructuras de transporte e hidráulicas. No obstante, esta posición de liderazgo se enfrenta ahora a un riesgo creciente de insuficiencia inversora. Según su opinión, no se dispone de los recursos necesarios para realizar las nuevas infraestructuras que el país necesita ni para mantener adecuadamente las existentes, lo cual pone en peligro la competitividad de la economía española a largo plazo.
Cada euro invertido en obra civil genera tres euros en el PIB
Núñez ha puesto énfasis en el importante efecto multiplicador de la inversión pública en infraestructuras. Según los datos de la patronal, cada euro invertido en obra civil genera tres euros en el PIB. Además, cada puesto de trabajo directo creado en el sector de la construcción de infraestructuras genera casi tres puestos de trabajo en el conjunto de la economía. En cuanto a los ingresos públicos, cada euro recaudado por las administraciones en concepto de impuestos vinculados a la actividad del sector produce más del doble en ingresos fiscales indirectos.
El presidente de Seopan ha puesto cifras a las necesidades de mantenimiento. Durante la próxima década, solo para la conservación y el mantenimiento del capital público en infraestructuras viarias, ferroviarias e hidráulicas, se deberían dedicar más de 127.000 millones de euros. Este importe es necesario para alcanzar los umbrales de calidad técnicos y para resolver el déficit acumulado de inversiones, que la entidad estima en unos 7.000 millones de euros. Este déficit refleja la brecha entre las inversiones realizadas y las que habrían sido necesarias para mantener las infraestructuras en condiciones óptimas.
Renovar las líneas de la alta velocidad
En el ámbito ferroviario, Núñez ha destacado la necesidad de restituir los niveles de confort en las líneas de alta velocidad ante el nuevo escenario de circulación, con un número más elevado de trenes y velocidades más elevadas. También es necesario realizar la renovación de la línea de alta velocidad Madrid-Barcelona, una de las más antiguas y saturadas del país, y completar la renovación de la línea Madrid-Sevilla. Todas estas actuaciones requieren un incremento significativo de los recursos asignados al mantenimiento ferroviario, ha alertado.
El presidente de Seopan ha rechazado la continua restricción de la inversión pública en los presupuestos generales del Estado, una tendencia que se ha mantenido durante años independientemente del color político del Gobierno. También ha criticado la falta de actualización de una normativa que considera desfasada, ya que data en muchos casos del siglo pasado y no responde a las necesidades técnicas y ambientales actuales.
Esta situación, según el criterio de Núñez, probablemente ha ido alejando el verdadero propósito de la actividad del sector, que no es otro que ofrecer a los ciudadanos infraestructuras de calidad que impulsen su bienestar, así como la productividad y la competitividad del país en los mercados globales.