SpaceX anunció este martes la compra de la compañía de software Cursor por 60.000 millones de dólares (unos 51.710 millones de euros). Este importe se abonará en acciones de la empresa aeroespacial y de inteligencia artificial de Elon Musk, que el viernes pasado salió a bolsa y que, en la sesión de este lunes, se revalorizó un 19,6% y que este martes mantenía la escalada. La adquisición concluirá durante el segundo trimestre de este año.
En abril pasado, Musk ya anunció que planeaba comprar Cursor, con sede en San Francisco, que desarrolla un agente de codificación de IA del mismo nombre y que fue fundada en 2023 por cuatro estudiantes del Instituto Tecnológico de Massachusetts (MIT): Michael Truell (que es su director ejecutivo), Aman Sanger, Sualeh Asif y Arvid Lunnemark. Entonces, SpaceX dijo mediante la red social X –también propiedad de Musk– que la compra de Cursor le permitiría "construir los modelos más útiles del mundo".
La herramienta de Cursor permite a los desarrolladores alternar entre diferentes modelos de IA como OpenAI, Anthropic, xAI –también de Musk– o Google, según destaca The Wall Street Journal. A principios de 2026, la compañía alcanzó una valoración de 29.300 millones de dólares, la mitad de lo que está dispuesto a pagar Musk, aunque mediante acciones de la revalorizada SpaceX.
La incorporación de Cursor por parte de SpaceX, por 60.000 millones de dólares, no es solo una compra de software. Es una operación estratégica que apunta hacia dónde se dirige la próxima gran batalla tecnológica: el control de las herramientas de inteligencia artificial que crean software. Esta operación sitúa a SpaceX en el centro de una carrera que hasta ahora estaba dominada por OpenAI, Anthropic, Google y Microsoft.
Cursor es una de las herramientas de programación asistida por IA más populares del mercado. Permite a los desarrolladores escribir, corregir y generar código mediante lenguaje natural, reduciendo el tiempo necesario para desarrollar software. Se trata de una compra estratégica para Elon Musk. Durante 2026, SpaceX integró xAI —la empresa de inteligencia artificial de Musk— dentro de su estructura corporativa. Sin embargo, xAI seguía estando por detrás de competidores como OpenAI o Anthropic en algunas áreas clave, especialmente en herramientas de productividad para desarrolladores. Cursor debe llenar ese vacío.
Los analistas estadounidenses indican que, con esta operación, Musk ha realizado un movimiento defensivo y ofensivo a la vez: defensivo porque SpaceX evita que un competidor adquiera Cursor –informaciones previas indicaban que otras grandes tecnológicas habían estudiado su compra–; y ofensivo, ya que le permite competir directamente en uno de los segmentos más prometedores de la IA como son los agentes capaces de programar de forma autónoma.