La falta de vivienda asequible es uno de los grandes problemas que tiene Catalunya, que acumula un déficit de 140.000 viviendas en los últimos cinco años, según la Cambra de Comerç de Barcelona. El Govern tiene un plan para generar 50.000 pisos y ahora ha buscado una nueva vía: convertir oficinas, hoteles y locales en viviendas. Calcula que, de esta manera, podrán generar entre 15.000 y 20.000 pisos protegidos en cuatro años.
La medida la ha pactado el Govern con los Comuns y la han presentado este viernes en Mollet del Vallès la consellera de Territorio, Sílvia Paneque, y la presidenta de los Comuns en el Parlament, Jèssica Albiach. Se prevé que el lunes presenten la proposición de ley en la cámara catalana, que se tramitará por el procedimiento de urgencia extraordinaria, e incluirá otras medidas, como un incremento del 20% de la edificabilidad en algunos casos y que todos los inmuebles que se construyan se destinen a residencia habitual.
El acuerdo permitirá convertir suelos y edificios destinados a oficinas en vivienda protegida. También edificios hoteleros y aparcamientos privados en altura, aunque en este caso, no estarán obligados a dedicar totalmente a vivienda de protección oficial (VPO), sino como mínimo el 50%. En cuanto a los locales comerciales de planta baja, se podrán convertir a VPO si superan los 50 metros cuadrados de superficie. Eso sí, siempre que el propietario lo pacte con el ayuntamiento, que tendrá potestad para decidir dónde permite esta práctica y dónde quiere preservar los ejes comerciales.
Los pisos también se podrán subdividir. Los pisos de más de 100 metros cuadrados se podrán dividir a condición de que el nuevo piso resultante tenga como mínimo 50 metros cuadrados y se destine a VPO, mientras que el otro piso se podrá mantener como vivienda libre. En caso de subdividir un inmueble dedicado a oficina, todos los pisos se tendrán que destinar a vivienda de protección.
Incremento de la edificabilidad
La ley también dará respuesta a una de las quejas del sector inmobiliario, la baja edificabilidad en muchos terrenos y municipios, aunque de forma tímida. Permitirá aumentar hasta un 20% la edificabilidad —es decir, que en lugar de un edificio de cinco plantas, sea de seis— para construir pisos protegidos en determinados edificios y terrenos, así como añadir plantas en edificios construidos siempre que no superen la altura de los inmuebles adyacentes.
El Govern flexibilizará los requisitos de las parcelas para ser aptas para construir y, aunque no tengan las condiciones mínimas de edificación, se podrán levantar viviendas si estas sí que cumplen los requisitos de habitabilidad. También propone facilitar que las antiguas colonias textiles vuelvan a ser viviendas.
Las medidas se podrán aplicar en 270 municipios, los que forman parte de las zonas tensionadas y en las áreas de demanda fuerte, pero serán voluntarias. Los ayuntamientos podrán no acogerse si lo justifican. Tendrán una vigencia de cuatro años.
