Catalunya ha acumulado un déficit de 140.000 viviendas en los últimos cinco años. Esta cifra es el resultado de un crecimiento de la población muy superior al de la oferta residencial. Entre 2021 y 2025, en Catalunya se han creado más de 200.000 hogares, mientras que se han construido poco más de 60.000 pisos y casas, según los datos que ha presentado la Cambra de Comerç de Barcelona en la Memoria Económica de Catalunya 2025, que ha hecho un monográfico sobre vivienda.

"Si aspiramos a una economía del bienestar, debemos abordar urgentemente el problema de acceso a la vivienda", ha destacado Josep Santacreu, presidente de la Cambra, en la presentación de la Memoria. El empresario ha explicado que la institución ha creado el Observatori de l'Habitatge para abordar regularmente y en profundidad "la falta de vivienda digna y asequible".

El problema de la vivienda no es nuevo, pero se ha agravado en los últimos años por la insuficiente cifra de nueva oferta, y especialmente en Barcelona, que concentra un déficit de 90.000 viviendas, de las 140.000 de toda Catalunya. Las causas son numerosas.

"Se amplía la brecha temporal entre las viviendas visadas y las terminadas", ha lamentado Carme Poveda, directora de la Memoria Económica de Catalunya. Esta brecha se debe a la lentitud administrativa, pero también a la regulación urbanística, el aumento de costes de la construcción y la escasez de suelo.

Salvador Illa, que ha protagonizado la clausura del acto, ha admitido que la vivienda es uno de los grandes problemas del país, pero ha asegurado que las medidas puestas en marcha por el Govern van alineadas con las demandas de la Cambra, como la construcción de vivienda pública y la promoción de oferta para el mercado libre.

El president ha recordado su plan para construir 50.000 viviendas de protección y la voluntad del Govern de que, entre públicos y privados, se puedan acabar haciendo 210.000 viviendas en Catalunya; las ayudas a la emancipación a través del ICF; y el control de los alquileres, que ha asegurado que funciona porque "allí donde se aplica, el precio baja". También ha prometido más agilidad administrativa, porque "la vivienda se ha convertido en una misión de país".

Una visión optimista de la economía catalana

Al margen del monográfico de vivienda, la Memoria Económica de Catalunya 2025 de la Cambra da una visión algo más optimista de la salud de la economía catalana que otros informes publicados en los últimos meses. Además de recordar que el crecimiento del PIB, del 2,7%, prácticamente ha duplicado la media de la zona euro, el documento destaca que el crecimiento del PIB por habitante, del 1,6%, también ha estado por encima del que han vivido el conjunto de países del euro.

La Cambra también ha subrayado la mejora de la productividad laboral por hora trabajada, que ha reducido el diferencial de paridad de poder adquisitivo (PPA) con la zona euro, del -12% en 2021 al -7% en 2025. Aunque la institución admite que este proceso de contingencia es lento, cree que Catalunya vive un periodo de crecimiento más equilibrado que el que vivía hace unos años.

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Josep Santacreu entrega la Memoria Económica de Catalunya a Salvador Illa y Josep Rull

En cuanto a las empresas y los puestos de trabajo, también se ve esta evolución, según los datos que incluye la memoria. Entre 2019 y 2025, algunos sectores de alta cualificación han ganado peso en el empleo, como las TIC, mientras que el comercio, el transporte y la hostelería han retrocedido –aunque ligeramente– y han pasado de suponer el 28,7% de los puestos de trabajo al 27,8%. La industria y la tecnología fueron los dos sectores que más puestos de trabajo crearon el año pasado en Catalunya, con el 45% del total.

“Queremos lanzar un mensaje optimista”, ha admitido Josep Santacreu, pero no sin advertencias. “Tenemos que decir que la economía avanza a buen ritmo. Pero este optimismo no nos debe hacer perder de vista los retos que tenemos”, como la falta de vivienda o la productividad. Otra nota negativa es que el gasto en I+D empresarial ha bajado un 3,5% en 2024, último año con datos disponibles, después de tres años subiendo.

El president de la Generalitat ha aprovechado los buenos datos para reivindicar la política económica del Govern: “Queda claro que la situación económica de Catalunya es buena. Podríamos decir, sin miedo a exagerar, que es muy buena”. Illa ha asegurado que Catalunya ha recuperado la confianza en los dos últimos años porque “quien siembra, recoge”.