BlackRock ha subido posiciones en Indra esta semana y alcanza ya el 3,5% del capital, cuando hace un mes ni siquiera era un inversor de referencia en la compañía. La apuesta de la mayor gestora del mundo por el Ibex se ha acelerado este 2026 y actualmente tiene presencia en las 35 empresas del selectivo, con una inversión que supera ya los 55.000 millones de euros, una cifra récord.
El buen tono de la Bolsa española está contribuyendo a elevar el valor de la cartera española de BlackRock. El Ibex-35 ha revalidado este año sus máximos históricos y es la bolsa europea que más crece, casi un 15% en el año. Con las cotizaciones en estas cotas, cada participación de la gestora estadounidense vale más, incluso aunque el porcentaje de capital no haya variado.
La presencia de BlackRock en el mercado español no es baladí. La gestora mantiene participaciones superiores al 3% —el umbral considerado por la CNMV como relevante o de peso, ya que permite influir en las compañías— en 27 de las 35 compañías, es decir, en el 77% de ellas. Pero además, cuenta con posiciones inferiores a ese umbral en los otros cinco valores.
Indra es el ejemplo más reciente del creciente interés de BlackRock por los valores españoles. La gestora ha elevado esta semana su participación hasta el 3,5%, después de haber irrumpido por primera vez como accionista de referencia hace apenas un mes. Pero también se ha reforzado a lo largo del 2026 en varias cotizadas y actualmente incluso es primer accionista en alguna de ellas.
La banca, su gran apuesta
Si hay un sector que define la huella de BlackRock en la Bolsa española es el bancario. La gestora está presente en los seis bancos del Ibex-35 y además con posiciones muy relevantes; en los que protagonizaron la opa fallida el año pasado, tiene un papel especialmente destacado. Es el primer accionista tanto del BBVA, con un 7,5%, como del Sabadell, donde alcanza el 8,5%. En ambos casos, la gestora reforzó su posición durante la batalla corporativa y después no la ha deshecho.
En el Santander, donde también es primer gran inversor, BlackRock tiene su mayor inversión. La gestora posee un 6,86% del banco cántabro valorado en unos 12.500 millones. Le siguen el BBVA, con ese 7,5%, que son más de 10.400 millones, e Iberdrola, donde BlackRock es también primer accionista con un 6,25%. Una posición de más de 8.100 millones.
Pero la presencia de BlackRock no se limita a los bancos. También es el primer accionista de Iberdrola y Repsol y mantiene posiciones superiores al 5% en compañías como Telefónica, Aena, Amadeus, ACS, Redeia y Cellnex. Asimismo, la empresa que dirige Larry Fink posee participaciones relevantes en Enagás (7,4%), Bankinter (5,9%), Amadeus (5,49%) o CaixaBank (4,68%) entre otras.
Además, tiene posiciones por debajo del 3% en compañías como Inditex, Mapfre, Acerinox, Endesa, Rovi y Puig. Inditex es un caso especialmente significativo. Su participación, de alrededor del 1,77%, no alcanza el umbral del 3% que activa la consideración de participación significativa en los registros españoles, pero el enorme tamaño de la compañía hace que ese porcentaje represente por sí solo más de 3.100 millones de euros.
Más de 55.000 millones en bolsa española
Con todo, el valor de estas inversiones en el Ibex-35 supera ya los 55.000 millones de euros a los precios actuales de mercado, una cifra que combina la revalorización de las cotizaciones durante 2026 con el aumento de algunas de sus participaciones. Sin embargo, esos 55.000 millones no son patrimonio propio de BlackRock. La compañía administra el dinero de sus clientes a través de fondos, ETF y otros vehículos de inversión.
También por ello, la firma no ha querido participar nunca en los consejos de administración de las cotizadas donde es inversor, ni tener consejeros. La firma siempre ha explicado que su modelo es de gestión pasiva, y evita así también los el riesgo de conflictos de interés. Ya que tener un asiento en el consejo otorga acceso a datos confidenciales y financieros antes de que sean públicos. Y esto limitaría la capacidad de BlackRock para comprar o vender libremente.