En Estados Unidos, el PIB del segundo trimestre creció un 0,8% respecto al trimestre anterior, mientras que a ritmo anualizado, la economía estadounidense se expandió un 3,3%, tres décimas por encima de las previsiones iniciales. En este contexto de mejora, el empleo también muestra una evolución favorable.
Este jueves se ha conocido que las peticiones semanales de subsidio al desempleo en Estados Unidos cayeron en 5.000 hasta las 229.000, en concreto, en la semana cerrada el pasado 23 de agosto. Además, en la semana precedente, la disminución fue de 7.000 demandantes. Así, la tasa de desempleo sigue siendo baja: el 4,2%.
"El aumento del PIB real en el segundo trimestre fue producto, principalmente, de una disminución de las importaciones, que se restan del cálculo del PIB, y del incremento del consumo. Estos movimientos se vieron parcialmente compensados por la caída de la inversión y las exportaciones", ha explicado la Oficina de Análisis Económico del Departamento de Comercio.
En comparación con el primer trimestre, la salida de números rojos se explica por las menores importaciones, que cayeron prácticamente un 30% a ritmo anual, y por la aceleración del gasto de los consumidores.
El dato revisado refleja a su vez correcciones al alza en la inversión, que retrocedió en el segundo trimestre un 13,8 % anualizado, casi dos puntos porcentuales menos respecto al dato de julio.
También el consumo, componente clave de la economía estadounidense, que avanzó un 1,6%, lo que supone una corrección al alza de dos décimas.
A su vez, se revisó a la baja el dato del gasto público, que se contrajo un 0,2%, lo que contrasta con el crecimiento del 0,4% reportado en la primera estimación de la oficina de análisis realizada en julio.
El impacto en el comercio internacional
En detalle, la oficina revisó ligeramente al alza, en cinco décimas, el dato de las importaciones, que en el segundo trimestre cayeron un 29,8% anualizado, en vez de un 30,3%, previsto inicialmente.
La caída de las exportaciones estadounidenses en abril-junio, periodo marcado por las primeras turbulencias de la guerra comercial desatada por el Gobierno del presidente Donald Trump, también se revisó cinco décimas al alza hasta quedar en un retroceso anualizado del 1,3%.
California, el mejor estado
Por su parte, los datos de los subsidios de empleo conocidos este jueves muestran que los principales incrementos se dieron en Kentucky (2.951), Iowa (1.048), Virginia (522), Ohio (210) y Carolina del Sur (144).
Por contra, las caídas más pronunciadas se registraron en California (-2.290), Míchigan (-1.170), Texas (-1.085), Nueva Jersey (-660) y Minnesota (-587).
Las tasas más elevadas de desempleo respaldado por ayudas fueron las de Nueva Jersey (2,7%); Rhode Island (2,6%); Massachusetts y Minnesota (2,2%); California y Washington (2,1%); el distrito de Columbia y Puerto Rico (2%); y Connecticut, Oregón y Pensilvania (1,9%).
Los expertos apuntan a qué las empresas americanas restan pendientes de cómo evoluciona la economía para decidir sus estrategias. De momento, optan por no ampliar plantillas, pero tampoco están haciendo despidos masivos.