El Parlamento Europeo ha dado finalmente el visto bueno al acuerdo comercial entre la Unión Europea y los Estados Unidos, avalando la rebaja de aranceles a las importaciones de productos norteamericanos que la presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen, prometió al presidente Donald Trump en la firma del pacto el verano pasado. La votación, que ha recibido 417 votos a favor, 154 en contra y 71 abstenciones, pone fin a un proceso legislativo que la Eurocámara había paralizado en dos ocasiones durante los últimos meses a causa de las amenazas de la administración Trump. Con esta ratificación, los eurodiputados han fijado la posición del Parlamento para iniciar las conversaciones con el Consejo de la UE, donde están representados los Estados miembros, con el objetivo de cerrar el texto final del acuerdo. Las condiciones que ha introducido la Eurocámara deberán ser ahora negociadas con los gobiernos de la Unión.
Los eurodiputados han avalado retirar los gravámenes a la mayoría de los bienes industriales norteamericanos y conceder un acceso preferencial al mercado europeo a un amplio abanico de productos agroalimentarios procedentes de los Estados Unidos, incluida la langosta. Este paso forma parte del compromiso adquirido por la UE en el pacto sellado en Escocia y era una condición impuesta por la administración Trump para abrir negociaciones sobre la rebaja de aranceles que Washington aplica a productos clave para Europa, como el vino.
Actualmente, los Estados Unidos mantienen un tope del 15% para los aranceles a las exportaciones de la Unión y han eximido un grupo limitado de productos. A pesar del revés judicial a los aranceles recíprocos impulsados por Trump, la aplicación de aranceles temporales del 10% no implica gravámenes superiores al 15% para el bloque comunitario. El comisario de Economía, Valdis Dombrovskis, ha avanzado que el ejecutivo europeo espera conseguir más exenciones de aranceles y encontrar soluciones a las discrepancias sobre los gravámenes al acero y el aluminio una vez la UE cumpla su parte del pacto. Dombrovskis ha defendido que es necesario demostrar buena fe por parte europea para obtener lo mismo a cambio.
Las condiciones para proteger los intereses europeos
Ante las reticencias a aprobar concesiones a la administración Trump, el Parlamento Europeo ha introducido diversas condiciones que deberán ser avaladas por los Estados miembros en la negociación del texto final. La más destacada es el refuerzo de la cláusula de suspensión prevista en el pacto, que permitirá retirar las preferencias arancelarias a los Estados Unidos en determinadas circunstancias. Esta cláusula podría activarse si la administración Trump impone aranceles adicionales que superen el tope del 15% acordado en Escocia o cualquier otro gravamen sobre productos europeos. También si el presidente estadounidense emprende acciones que discriminen a operadores económicos de la Unión, amenacen la integridad territorial de los Estados miembros o sus políticas exteriores y de defensa, o utilicen la coerción económica contra el bloque comunitario.
Los eurodiputados también han votado a favor de incluir una cláusula que garantice que los nuevos gravámenes solo entrarán en vigor si los Estados Unidos respetan sus compromisos. Además, han establecido que el reglamento del acuerdo expirará el 31 de marzo de 2028, una fecha que solo podrá ampliarse mediante una nueva propuesta legislativa basada en una evaluación exhaustiva del impacto. Otro de los mecanismos exigidos es una cláusula de salvaguarda que obligará a la Comisión Europea a suspender los nuevos gravámenes si las importaciones procedentes de los Estados Unidos alcanzan un nivel que pueda ser perjudicial para la industria europea, por ejemplo, si se produce un aumento del 10% en las importaciones de un determinado grupo de productos.
Ante las reticencias de los eurodiputados, Dombrovskis ha asegurado que la Comisión Europea vigilará que no se incumpla el pacto y que no se pongan en riesgo los intereses europeos. El responsable de Economía del ejecutivo comunitario ha advertido que los intereses económicos exigen seguir adelante, recordando la magnitud del comercio en juego, ya que los Estados Unidos representan el 20% de todo el comercio que la Unión Europea realiza a escala mundial.
El presidente del comité de Comercio Internacional de la Eurocámara, el socialdemócrata alemán Bernd Lange, ha destacado que con la votación de este jueves se dispone de un mandato robusto para iniciar las negociaciones con el Consejo. Lange ha subrayado que los eurodiputados solo podrán apoyar las condiciones comerciales del acuerdo si el reglamento contiene salvaguardas muy sólidas y claras, y únicamente después de que los Estados Unidos hayan respetado plenamente los términos del pacto.
