Las amenazas al comercio internacional, las desigualdades sociales y el reto demográfico destacan como riesgos crecientes para empresas este 2026, según las conclusiones de la quinta edición del Observatorio de Riesgos del Instituto Cerdà, que se ha presentado este lunes en la sede de Veolia en Barcelona.
El Observatorio de Riesgos que impulsa el Institut Cerdà es el informe de referencia que anualmente analiza los desafíos a escala global a los que se enfrentan empresas y organizaciones y los aterriza al contexto estatal. Para 2026, el Observatorio ha identificado 33 riesgos clave que se agrupan en 6 ámbitos: institucionales, recursos, ambientales, tecnológicos, económicos y sociales. Entre los que tienen más importancia, hay dos que repiten del año pasado: la preocupación climática y la ciberseguridad.
Sin embargo, destaca que las amenazas al comercio internacional, las desigualdades sociales y el reto demográfico han escalado este año hacia las primeras posiciones. El análisis señala que es la consecuencia de la recomposición del orden geopolítico global y regional, el descontento creciente por la divergencia entre la macroeconomía y la percepción de la falta de progreso de segmentos de la población o la polarización creciente sobre la inmigración. Los tres aspectos han ganado relevancia en los últimos meses y la continuarán teniendo al menos a corto y medio plazo.
El Observatorio de Riesgos es una aportación del Servicio de Soporte a la Gestión de Crisis (SSgC) del Instituto Cerdà. Este servicio fue creado en 2010 para ayudar a empresas y organizaciones a estar mejor preparadas para gestionar situaciones extraordinarias mediante la prevención y el desarrollo de las propias capacidades, haciendo especial énfasis en la colaboración entre empresas y con organismos públicos.
En la presentación de la última edición del Observatorio ha intervenido el director de Veolia en España, Daniel Tugues, organización anfitriona de la presentación, que ha destacado el papel de esta compañía en el acompañamiento a administraciones, empresas y ciudadanía en la gestión de los riesgos ambientales y la adaptación al cambio climático, poniendo como ejemplo la gestión de la sequía en el área metropolitana de Barcelona: “gracias a la innovación y al uso de agua regenerada, se pudo garantizar el suministro sin interrupciones, incluso en el momento más crítico, y avanzar hacia un modelo de mayor independencia hídrica”.
A su vez, Carlos Cabrera, presidente del Institut Cerdà, ha alertado sobre la complejidad del momento actual y se ha referido a la colaboración público-privada en la prevención de crisis. Ha defendido que “la administración debe hacer un esfuerzo por asumir que su liderazgo no se centra únicamente en la capacidad y gestión de respuesta, sino en el proceso de prevención previo que devendrá crítico para la gestión posterior de la crisis”.
El conseller de Empresa y Trabajo, Miquel Sàmper, ha destacado precisamente el valor de la colaboración público-privada. “El Govern trabaja con mano tendida y voluntad de acuerdo, porque no hay progreso económico sin empresas fuertes, innovadoras y competitivas. ¿Cómo podemos ayudar a las empresas a anticipar y gestionar mejor los riesgos? Tenemos grandes ejes de actuación como la digitalización, la internacionalización y la reindustrialización”, ha afirmado, según se indica en un comunicado.
En la imagen superior, de izquierda a derecha, Miguel Hernández, director general del Institut Cerdà; Daniel Tugues, director País de Veolia en España; Miquel Sàmper, conseller de Empresa; Carlos Cabrera, presidente del Institut Cerdà; y Narcís Berberana, vocal del patronato del Institut Cerdà.
