Casi la mitad de la población del área metropolitana de Barcelona trabaja en un municipio diferente del que vive (49,2%) y lo mismo ocurre con los estudiantes (40,9%), según los datos de la última Encuesta de cohesión urbana (ECURB 2025) elaborada por el Institut Metròpoli.
En el caso de las actividades culturales, este porcentaje es del 32,5%. Por otra parte, el barrio continúa siendo el espacio de referencia para comprar alimentos frescos (72,6%) y envasados (69,5%), para ir al médico de familia (69,4%), para hacer gestiones bancarias (49,7%) o para efectuar actividades deportivas (49,7%).
Sobre la dificultad para encontrar vivienda en el barrio donde se vive, el 79,1% de los encuestados metropolitanos considera que es difícil encontrar una vivienda asequible que se adecúe a sus necesidades dentro del barrio o municipio. La proporción de personas que manifiestan esta dificultad crece un 20,3% respecto a 2022. Esta percepción es ligeramente más elevada en la ciudad de Barcelona, donde el 80,1% de la población se muestra en desacuerdo con esta posibilidad, y se reduce progresivamente en la primera corona metropolitana (78,1%) y en la segunda (73,9%).
Sin embargo, el 85,8% de la población metropolitana manifiesta que está satisfecha o muy satisfecha con el barrio donde vive. La satisfacción es mayor en la ciudad de Barcelona (88,6%) y en la segunda corona (86%), y ligeramente inferior entre los residentes de la primera corona metropolitana (82,9%).
La movilidad residencial se ha situado en el 23,8% en 2025, ligeramente por debajo del 2022. Esto significa que cerca de un millón de personas de 16 años y más han cambiado de residencia en los últimos cinco años en el área metropolitana de Barcelona. La mayoría se muda a una vivienda del mismo municipio donde vive, y representa el 69,4% del total de población que ha hecho un cambio.
Los motivos económicos o forzados por la vivienda se consolidan como motivación al alza para cambiar de residencia. Son los que han crecido más durante las últimas décadas, ya que han pasado del 5,7% en el año 1995 al 23,9% en el año 2025. Sin embargo, las razones principales de los cambios de vivienda son la formación de un hogar u otros motivos familiares (36,5%) y la mejora residencial de la vivienda o el entorno (35%). Por otra parte, el precio de la vivienda también ha crecido en los últimos años como razón principal para escoger el lugar de residencia, y ha pasado del 22,7% en 2022 al 27,9% en 2025.
El estudio del Institut Metropolità apunta que esta movilidad residencial ha debilitado las redes de apoyo mutuo: entre 2022 y 2025, ha disminuido de manera generalizada la población metropolitana que dispone de familiares y amistades que les dan apoyo en situaciones de dificultad en el mismo barrio de residencia.
El 30,1% de la población metropolitana prevé cambiar de vivienda en los próximos cinco años, situación similar a la del 2022. Las expectativas de cambio residencial han disminuido entre la población de la ciudad de Barcelona (33,1%), mientras que se han incrementado en la segunda corona metropolitana (28,1%). Estas evoluciones consolidan tendencias que se habían observado. En el caso de Barcelona, la previsión de cambio de vivienda se mantiene alta en términos históricos. Respecto a la segunda corona, el incremento del 2025 continúa la tendencia alcista registrada en la serie histórica desde el 1990 (12,3%). La mitad de las personas que expresan esta previsión de cambio dicen que el motivo principal es mejorar la vivienda o el entorno. Este motivo ha pasado del 30,7% al 49,2% entre el 2017 y el 2025.
Esta encuesta se realizó entre el 5 de mayo y el 16 de junio de 2025 a 3.838 personas mayores de 16 años en el ámbito metropolitano de Barcelona.
