El consejo de Aena ha aprobado una inversión de casi 13.000 millones para ampliar los aeropuertos de su red en España durante el DORA III, comprendido entre los años 2027 y 2031, y dar solución a un tráfico creciente de pasajeros. Sin embargo, estas inversiones llegan cuando ya hay siete aeródromos por encima de su capacidad técnica de pasajeros, como el de Barcelona o el de Alicante. Y otros seis a punto de superar su capacidad, como el de Madrid o el de Málaga.
Pese a ello, el presidente de la compañía no considera que estas inversiones lleguen tarde, salvo en el caso de El Prat. "Hay buena sintonía entre la capacidad y la inversión prevista. Solo haría una excepción, el aeropuerto de Barcelona, que va cinco años tarde pero ha sido por razones políticas y no por culpa de Aena".
Así lo ha puesto de relieve este miércoles Maurici Lucena en la presentación en Madrid del Documento de Regulación Aeroportuaria (DORA) correspondiente al período 2027-2031. Dicho documento es el principal instrumento de regulación y supervisión de Aena, de manera que recoge las obligaciones de la compañía durante un período de 5 años.
Lucena ha apuntado "al bloqueo que durante cinco años ha tenido el anterior presidente de la Generalitat de Catalunya y su gobierno, ERC", a la ampliación del aeropuerto de Barcelona-El Prat y ha agradecido que el president Salvador Illa lo desbloqueara. "Es el único aeropuerto donde sí creo que tendríamos que haber empezado antes, pero fue por razones políticas y no de Aena".
Aena prevé invertir más de 3.000 millones de euros en el aeropuerto catalán, el segundo con más tráfico de su red, donde llevará a cabo las actuaciones de adecuación y mejora en la T2 y la reconfiguración de la T1 hasta el 2031. Pero dejará la ampliación de la pista y la T1S para el siguiente DORA, el IV.
Sobre el aeropuerto de El Prat, el presidente y CEO de Aena también ha explicado que durante estos años en los que se llevarán a cabo las obras de ampliación y mejora, lo razonable será que el tráfico se desvíe a otros aeropuertos cercanos como el de Girona. De hecho, ha recordado que Ryanair ya realizó estos desvíos antes de la entrada en servicio de la Terminal 1 en 2009. "Este tipo de cosas son las que vamos a ver".
En general, Lucena ha advertido que "habrá restricciones por el lado de la oferta" en determinados aeropuertos que ya están saturados a "consecuencia del fortísimo crecimiento de pasajeros" que se ha vivido y que aún se espera. En El Prat, por ejemplo, se alcanzaron los 57 millones de pasajeros en 2025 cuando su capacidad técnica es de 55 millones. Y la compañía aún espera que se superen los 60 millones en solo unos años.
Por ello, cuestionaba que una importante aerolínea del aeropuerto de Barcelona (Vueling) haya presentado un plan de crecimiento tan ambicioso en este aeródromo para los próximos años. "Ha planteado un crecimiento que no es posible con los límites actuales de la infraestructura en el aeropuerto de Barcelona".
Vueling tiene previsto elevar su cuota de mercado en El Prat del 40% al 45% y pasar de los 27 millones a los 30 millones de pasajeros entre este año y hasta el 2035.