Uno de cada diez hombres (10,1 %) ya compra pintauñas, lo que confirma que el producto ya tiene adopción real en el mercado masculino. La generación millennial es la más activa: los hombres de 25 a 44 años concentran los niveles más altos de compra, alcanzando hasta un 13,4 % en el grupo de 35–44 años, según cifras del comparador de precios Ideal. Estas cifras confirman la existencia de una adopción real y sostenida del producto en el mercado masculino.
El uso está especialmente consolidado en adultos jóvenes, lo que sugiere una mayor normalización del producto en generaciones más abiertas a la expresión personal y el cuidado estético. Hay una base estable de consumidores recurrentes, no limitada a un único tramo de edad, lo que indica potencial de crecimiento sostenido. Mientras que las generaciones más jóvenes y mayores representan una oportunidad, ya que, aunque su penetración es menor, el producto ya está presente y puede crecer con propuestas más adaptadas. El desglose por edades muestra que los hombres de entre 25 y 44 años son el principal motor del crecimiento, donde el grupo de 25 a 34 años registra un 12% del total, mientras que el tramo de 35 a 44 años alcanza el 13,4%, situándose como el segmento más alto del sector masculino.
Un negocio millonario
Aunque la participación masculina todavía se sitúa lejos de la femenina (el 37,9% de las mujeres ha comprado pintauñas en el último año) la comparación es significativa: mientras el consumo femenino se mantiene estable entre todos los grupos de edad, el masculino muestra una concentración en generaciones jóvenes. Este avance del consumo masculino se produce en un contexto social todavía marcado por resistencias culturales. En los últimos meses, el debate sobre la expresión personal de los hombres ha vuelto al primer plano tras los episodios de comentarios homófobos dirigidos al futbolista Borja Iglesias , jugador del Celta de Vigo, por mostrar una imagen alejada de los estereotipos tradicionales de masculinidad. Casos como este ponen de manifiesto que, mientras los hábitos de consumo evolucionan, el rechazo social continúa presente en determinados ámbitos, especialmente en el deporte profesional.
A grandes rasgos, el esmalte de uñas se ha convertido en la unidad de negocio de crecimiento más rápido en el mercado global de la belleza durante los tres últimos años. Lo más sorprendente y el motivo por el cual el esmalte de uñas va por delante de otros como el pintalabios, y ya es el negocio más grande en este sector de los Estados Unidos y buena parte de Europa occidental. La irrupción ya se produjo hace una década y el volumen de ventas, tan solo en el país americano, supera los 1.000 millones de dólares anuales.