La marca de la distribución o marca blanca sumó el 61,2% del gasto en alimentación de los hogares españoles en el primer semestre de 2026, con un crecimiento del 5,3% en valor, seguida de la droguería y limpieza, que ha llegado al 65% con un aumento del 3,4%.

Por contra, las bebidas son el "principal bastión" de las marcas de fabricantes, que mantienen el 65,5 % del gasto de los españoles, pues son productos donde "la fortaleza de la marca, la innovación y la diferenciación" siguen siendo factores "especialmente relevantes", según destaca el último informe de la consultora Circana.

Sube el consumo, pero también el precio

La decisión de compra de estas marcas va creciendo desde 2009 y, según la consultora, ha llegado a tal punto de madurez que, más allá de su tradicional posicionamiento por precio, el papel de estos productos se amplía con propuestas prémium e innovadoras.

Sobre los precios, el citado informe constata que, en términos generales, el incremento de precios ha sido del 1,6% para los productos de marca propia y el 1,5% en las marcas de fabricante, durante el primer semestre de 2026. Ello, en un contexto de una inflación algo más moderada y de incertidumbre por el conflicto en Irán, que presiona a los consumidores españoles a aumentar su confianza en las marcas de distribuidor, según los datos de la consultora Circana, facilitados a Efe. Su análisis refleja que estas marcas siguen creciendo en todas las categorías en términos de gasto y de volumen, ganando así espacio en las neveras y las despensas de los españoles.

Ganar valor y ampliar gama

Sin embargo, para los analistas de la compañía, el futuro de las marcas que desarrollan las propias cadenas pasa por generar más valor, una vez alcanzado un momento de "madurez". "La innovación, las propuestas prémium, la salud y el bienestar o la sostenibilidad están ampliando el papel de la marca de distribuidor", apunta el análisis.

Según el director gerente de Circana, Antonio Khalaf, "la marca de distribuidor ya no es únicamente una herramienta para ganar cuota, pues ya se comporta como una marca en sí misma, capaz de generar fidelidad hacia la enseña".

La siguiente etapa pasa por "seguir desarrollando propuestas de valor relevantes para el consumidor, desde salud y bienestar hasta conveniencia o sostenibilidad, y por ampliar su presencia en categorías donde todavía existe recorrido". Así, la "gran oportunidad", en opinión de Khalaf, está en "conseguir que el consumidor encuentre en una misma cadena una respuesta cada vez más completa a sus necesidades y tenga menos motivos para acudir a otros establecimientos para completar su compra".

Por su parte, los datos de la plataforma de investigación de mercados Worldpanel by Numerator, en este caso hasta mayo, destacan que la marca de distribuidor sigue creciendo en todos los sectores, fundamentalmente impulsada por cadenas de surtido corto.

Según sus cifras, el 47,2% del total de los productos envasados adquiridos dentro del hogar en los cinco primeros meses del año fue de marca propia, un porcentaje que se eleva hasta el 48,6% en el caso de la alimentación envasada y al 56,3% en la droguería. Además, de las diez cadenas de supermercados analizadas, nueve suben su cuota en valor en productos de su marca propia, a excepción de Consum, que la mantiene en el 37,3%.

Para esta consultora, del análisis de los primeros cinco meses del año se desprende que el consumidor sigue amortiguando la inflación con sus decisiones de compra y que, por ahora, las marcas de fabricante están trasladando mayores incrementos de precio.