El precio de la cesta de la compra sigue siendo una de las principales preocupaciones de los hogares. Después de meses de aumentos generalizados, la situación ha experimentado pequeños cambios en julio. Según la Organización de Consumidores y Usuarios, el precio medio de la compra durante este mes ha sido de 319 euros, una cifra que se mantiene muy cerca del máximo histórico registrado el pasado mes de abril. El verano, sin embargo, añade un componente extra al gasto familiar.
Según la plataforma de reembolso Gelt, el recibo medio del supermercado se incrementa un 6% en esta época del año en comparación con el resto de las estaciones. Este aumento se explica por la inclusión de productos de temporada como bebidas refrescantes, helados o protección solar, que se incorporan a la compra habitual durante los meses de más calor. Gelt calcula que cada visita al supermercado durante el verano cuesta, de media, 22,8 euros más.
El análisis de la OCU sobre los precios de los productos básicos revela que no todos los alimentos han subido. De hecho, algunos grupos de productos han experimentado descensos significativos en el mes de julio, en comparación con el mes anterior. Es el caso del aceite de oliva, que ha pasado de 4,8 euros a 4,3 euros por litro, una bajada de más de 40 céntimos. El aceite de oliva virgen extra también ha bajado, aunque de forma más moderada: un 3%, pasando de 2,4 a 2,3 euros. El tomate de ensalada es otro de los productos que ha registrado una bajada más elevada, con una reducción del 7%, de 2,3 a 2,2 euros de media.
La cebolla también ha bajado un 8% y los filetes de merluza lo han hecho un 5%. Otros productos que han visto reducido su precio son los macarrones (-3%), las naranjas (-3%) y la tableta de chocolate con leche (-3%). La OCU basa su estudio en una cesta de 87 productos que incluye alimentos frescos, marcas blancas y productos de fabricante. Estas variaciones de precio, aunque pueden parecer pequeñas, suponen un ahorro de unos céntimos por producto, que en conjunto puede representar al menos un euro y medio de ahorro en una compra media. Esta cantidad puede aumentar en función de la cantidad adquirida o del número de veces que se compre el producto a lo largo del mes.
¿Por qué el verano encarece la compra?
Más allá de las bajadas puntuales, el verano sigue siendo una época del año en que la cesta de la compra se encarece. Además de los productos de temporada, la demanda de determinados alimentos frescos, como fruta y verdura, aumenta, lo que puede presionar los precios al alza. La protección solar, las bebidas refrescantes y los helados son productos que se incorporan a la compra habitual durante el verano y que no se compran el resto del año. Según Gelt, el gasto en supermercado durante el verano es, de media, un 6% superior al de otras estaciones. Este incremento, que puede parecer moderado, se traduce en un aumento significativo del gasto anual de las familias. La diferencia es especialmente notable en las compras semanales, que suelen ser más abundantes y variadas durante los meses de vacaciones.
Las bajadas de precios registradas en julio en productos como el aceite, el tomate o la cebolla son buenas noticias para los consumidores, pero no indican una tendencia generalizada a la baja. La OCU advierte que, aunque estos productos han bajado, otros grupos de alimentos han seguido subiendo en julio, como las ensaladas preparadas, las sardinas o los pimientos verdes. Productos de limpieza como el limpiador multiusos, los lavavajillas o el gel de ducha también han experimentado subidas. La situación de la cesta de la compra sigue siendo compleja, y los consumidores deben estar atentos a las variaciones de precio y comparar entre diferentes supermercados para encontrar las mejores ofertas.
La OCU recomienda hacer una compra planificada, aprovechar las ofertas y, sobre todo, comparar precios entre diferentes establecimientos para ahorrar al máximo. La diferencia de precio entre un supermercado y otro puede ser significativa, y la comparación es una de las herramientas más efectivas para reducir el gasto. Los consumidores esperan que la tendencia a la baja de algunos productos básicos se consolide en los próximos meses, pero las incertidumbres económicas y la evolución de los precios de la energía y las materias primas hacen que sea difícil hacer previsiones a largo plazo. De momento, el tique medio de la compra se mantiene en niveles elevados, y las familias siguen buscando estrategias para ahorrar sin renunciar a la calidad de los alimentos.