Eulàlia Planes Corts, CEO del family office Dispur, ha dejado oficialmente la junta de Pimec poco más de medio año después de llegar. La causa es la oposición de la patronal de pequeñas y medianas empresas y su presidente, Antoni Cañete, al incremento de las sillas de plata en la Cambra de Comerç de Barcelona, y la crisis abierta entre las dos organizaciones.

Planes, hija del fundador de Fluidra Joan Planes y hermana del actual presidente de la multinacional líder del sector de las piscinas, Eloi Planes, presentó su baja voluntaria el pasado jueves por la mañana, horas antes de que se produjera la votación que dividió en dos el pleno de la Cambra. En aquel momento, la posición de Pimec ya era inamovible y la ruptura era evidente. Fuentes de la patronal han admitido que la empresaria renunció porque "no se siente cómoda" en la junta, pero matizan que continúa siendo socia de Pimec.

Eulàlia Planes y Antoni Cañete, en diciembre. Imagen: Pimec

La situación de la CEO de Dispur no era sencilla. Su hermano Eloi es uno de los miembros del pleno de la Cambra nombrados por Foment y una de las personas de máxima confianza del presidente cameral, Josep Santacreu. De hecho, sonaba como su relevo en la presidencia de la institución. Pero además, fue quien, la semana pasada, lideró las conversaciones para intentar llegar a un acuerdo con Pimec que evitara la división en el pleno.

Planes negociaba en nombre de Santacreu y el CEO de Factor Energía, Emili Rousaud, lo hacía en nombre de Pimec. Ambos consensuaron una propuesta de acuerdo que el presidente de la Cambra aceptó, pero no así el de Pimec, que rechazó seguir negociando porque suponía una pérdida de peso de las pymes que no estaba dispuesto a aceptar. Este gesto dolió a Santacreu y a Planes –y también a Rousaud– y dejaba a Eulàlia Planes en una situación delicada, que ha preferido evitar.

El G8 busca la normalidad

La actualidad patronal de este lunes pasaba por la comida convocada por el G8, este grupo de instituciones entre las que se encuentran la Cambra y Pimec. Josep Santacreu y el presidente de Fira de Barcelona, Pau Relat, no acudieron alegando motivos de agenda, lo que redujo las posibilidades de tensión. Fuentes cercanas al presidente cameral añaden, sin embargo, que la situación con Pimec ha influido en la decisión de ausentarse de la comida.

La gota que colmó el vaso, además del enfrentamiento por las sillas de plata, fue que los Comuns y la CUP llevaran el tema al consejo de garantías estatutarias, ya que esto provocará que la ley de cámaras no se pueda aprobar esta semana en el Parlament, como estaba previsto, y quede para después del verano. Todo el mundo empresarial ve detrás la mano de Pimec.

Cañete sí que participó en la comida, junto con Teresa Garcia-Milà (Cercle d’Economia), Carles Puig de Travy (Col·legi d’Economistes), Tatxo Benet (FemCat), Josep Lluís Sanfeliu (Barcelona Global) y Josep Mateu (RACC). Fuentes de Pimec aseguraron que la reunión se desarrolló con normalidad y se trataron los temas de actualidad que afectan a la empresa y sobre los cuales quieren incidir a partir de septiembre.

Concretamente, sobre “la necesidad de que Catalunya se dote ya con urgencia de un sistema de financiación autonómica justo y perdurable”; la ampliación del aeropuerto de El Prat y “el nuevo retraso efectivo” en el proyecto, ya que una parte formará parte del Dora 4 en lugar del Dora 3; la “preocupación” por las modificaciones de la ley de vivienda, la última de las cuales limita la compra, y el tema de más actualidad, el déficit en la ejecución de obra pública, “que en el año 2025 alcanzó los límites más altos desde el año 2013”.

Si hay sectores que no ven clara la continuidad o el formato del G8, este no es el caso de Pimec –ni de otras entidades presentes en la comida de este lunes—, que han acordado volver a reunirse mensualmente a partir de septiembre, el primer lunes de cada mes. Curiosamente, es el mismo día que Foment celebra sus juntas directivas.