En un contexto laboral marcado por la digitalización y la creciente competencia entre candidatos, las empresas han incorporado herramientas tecnológicas para gestionar de forma más eficiente los procesos de selección. Entre estos recursos destacan los Applicant Tracking Systems (ATS), programas informáticos diseñados para analizar y clasificar currículums antes de que sean revisados por los responsables de recursos humanos. Estos sistemas se han convertido en un elemento habitual en los procesos de contratación. Su función principal consiste en realizar un primer filtrado de las candidaturas recibidas, lo que permite a las organizaciones gestionar grandes volúmenes de solicitudes y reducir el tiempo necesario para identificar los perfiles que cumplen con los requisitos del puesto.
Los sistemas de seguimiento de candidatos son plataformas de software que permiten procesar automáticamente la información contenida en los currículums. A través de algoritmos y criterios previamente definidos por cada empresa, estas herramientas analizan los documentos enviados por los aspirantes y determinan qué perfiles avanzan a las siguientes fases del proceso de selección.
El análisis se realiza en pocos segundos y se basa en distintos parámetros, entre ellos la experiencia profesional, la formación académica, las competencias técnicas o el conocimiento de determinados idiomas. A partir de esta información, el sistema clasifica las candidaturas y genera una lista de perfiles que cumplen con los requisitos establecidos por la organización. Además de filtrar currículums, estas plataformas permiten almacenar la información de los candidatos, organizar las solicitudes recibidas y facilitar el seguimiento de cada proceso de contratación.
Elementos que analizan los sistemas automatizados
El funcionamiento de los ATS se apoya principalmente en tres aspectos del currículum: el contenido del documento, el formato utilizado y la compatibilidad del archivo con los sistemas de lectura automatizada. En primer lugar, el software rastrea el contenido del currículum en busca de palabras clave relacionadas con la oferta de empleo. Estas palabras suelen estar vinculadas a funciones del puesto, herramientas profesionales, certificaciones específicas o niveles de idiomas.
La presencia de estos términos aumenta la probabilidad de que la candidatura sea identificada como relevante para el proceso. En segundo lugar, los sistemas evalúan la estructura del documento. Los formatos claros y organizados facilitan la lectura automática, mientras que los diseños más complejos pueden dificultar la interpretación de la información. Por último, la compatibilidad del archivo también influye en el análisis. Algunos sistemas presentan limitaciones para interpretar determinados elementos gráficos, como tablas, iconos o imágenes, lo que puede afectar a la correcta lectura del contenido.
Con el objetivo de facilitar la adaptación de los currículums a los sistemas de filtrado automatizado, desde los expertos señalan una serie de prácticas que pueden contribuir a mejorar la lectura de los documentos por parte de estas herramientas:
-Se recomienda adaptar el currículum a cada candidatura utilizando términos presentes en la descripción del puesto. Estos pueden incluir funciones específicas, herramientas profesionales, niveles de idiomas o competencias técnicas requeridas.
-Los diseños simples y organizados facilitan la interpretación del documento por parte del software. Las estructuras en una sola columna y la ausencia de gráficos o elementos visuales complejos contribuyen a mejorar la lectura automatizada.
-La trayectoria laboral suele presentarse en orden cronológico inverso, indicando fechas, cargos desempeñados y empresas. Esta estructura permite que el sistema identifique con mayor precisión la evolución profesional del candidato.
-La incorporación de logros cuantificables o resultados específicos ayuda a contextualizar el impacto de la actividad profesional desarrollada en cada puesto.
-Apartados como experiencia profesional, formación académica, habilidades, idiomas o certificaciones facilitan la clasificación de la información por parte del software.
Además de la adaptación del currículum a los sistemas automatizados, los procesos de selección actuales también tienen en cuenta otros elementos relacionados con la presencia digital de los candidatos y su preparación para las diferentes fases del proceso. Entre estos aspectos se encuentran la gestión del perfil profesional en plataformas digitales, la preparación para entrevistas realizadas a distancia y la actualización constante de competencias profesionales. En particular, las certificaciones digitales, el conocimiento de idiomas y determinadas habilidades transversales forman parte de los elementos considerados en numerosos procesos de contratación.
