"El aumento de los costes de construcción empieza a tener efectos cada vez más visibles sobre la contratación pública en Catalunya". Esta es la principal conclusión del último informe de la Cámara de Contratistas de Obras de Catalunya (CCOC) sobre el estado de las licitaciones públicas en el primer semestre de 2026.

Los efectos son palpables con varias licitaciones que han quedado desiertas, sin adjudicar, porque las empresas que han optado a ellas no se han ajustado a las condiciones del pliego de la licitación o se han presentado pocas empresas. En concreto, no se han podido adjudicar 192 obras o lotes de obras públicas, con un presupuesto conjunto de 50,93 millones de euros sin IVA. En muchos casos, esto obliga a revisar el proyecto o el presupuesto, volver a licitar la actuación y, por lo tanto, retrasar su ejecución, remarca la Cámara de Contratistas.

El ámbito local concentra el grueso de la problemática, ya que los ayuntamientos, diputaciones y otros organismos municipales acumulan 134 obras o lotes desiertos. Esto supone un importe de 36,69 millones de euros, cifra que representa más del 70% del valor total de las actuaciones que han quedado sin adjudicar. Por su parte, la Generalitat y sus entes dependientes suman las 58 actuaciones restantes, con un presupuesto total de 14,24 millones de euros.

Con todo, según la Cámara de Contratistas, hay que contextualizar que la administración local es la que genera un volumen más elevado de licitación pública en Catalunya, superando prácticamente la mitad de todo el primer semestre. Por este motivo, su peso mayoritario en las obras desiertas se tiene que entender en proporción a esta elevada actividad.

Las constructoras no optan a los concursos

Ante esta situación, los contratistas de obras de Catalunya reclaman "presupuestos ajustados a los costes reales del mercado" y mecanismos que permitan "reequilibrar" los contratos ante incrementos extraordinarios de los costes. "Durante el primer semestre de 2026, el 38% de las obras públicas licitadas en Catalunya recibieron solo una o dos ofertas, un indicador de las dificultades crecientes de algunos concursos para atraer empresas", ha constatado el presidente de la CCOC, Lluís Moreno, durante la presentación del informe.

"No podemos permitir que proyectos necesarios para el país queden parados porque los presupuestos con los que se licitan no responden a la realidad del mercado", ha señalado Moreno. "Hay que actualizar los precios con más agilidad y disponer de mecanismos que permitan afrontar incrementos extraordinarios de los costes, para que las empresas puedan concurrir a las licitaciones y las obras se acaben ejecutando", ha insistido Moreno.

Entre las actuaciones de mayor importe que no han encontrado adjudicatario se encuentra el proyecto de saneamiento y depuración de los núcleos de Aldover y Xerta, licitado por el Consell Comarcal del Baix Ebre, con un presupuesto de 2,93 millones de euros. También destacan dos actuaciones de la Diputación de Lleida: la mejora de la carretera LV5055, entre la N-230 y Vilamòs, por 2,74 millones, y la mejora y estabilización de taludes de la carretera LV-9124, por 2,41 millones. Entre los proyectos de la Generalitat figura también la ampliación y reforma de la comisaría ABP de Vielha, por 2,11 millones de euros.

El Estado ha abierto pocos concursos: ninguna obra en carreteras

Por territorios, entre enero y junio de 2026, Barcelona concentra el número más elevado de actuaciones desiertas, con 80 obras o lotes y un presupuesto de 19,23 millones de euros. Tarragona registra 44 actuaciones, por 9,95 millones, mientras que Girona suma 31, por 7,41 millones. Lleida contabiliza 26 obras o lotes desiertos, pero su importe supera los 12 millones de euros a causa del peso de algunas actuaciones de carreteras de presupuesto elevado.

Respecto a las administraciones responsables de los concursos de obra pública, el informe señala que la administración central no registra ninguna obra desierta en los datos analizados. Los expertos advierten que hay un volumen de licitación estatal todavía reducido en Catalunya. Durante el primer semestre, el Estado licitó 396,3 millones de euros, aproximadamente el 23% del total de la licitación pública catalana. La CCOC también alerta de la falta de actividad en determinados ámbitos, como la Dirección General de Carreteras, que no licitó ninguna obra en Catalunya durante los seis primeros meses del año.

La Cámara de Contratistas recuerda que la Confederación Nacional de la Construcción (CNC) ha denunciado que el 90% de las empresas constructoras españolas ya se han visto afectadas por la escalada de los costes, especialmente por el encarecimiento de la energía, los combustibles y determinadas materias primas. Muchos de estos incrementos a raíz de los conflictos bélicos y la situación en Oriente Próximo. La CNC estima que el 56% de las empresas ha tenido que ralentizar su actividad y alerta de que, si esta situación se mantiene, también puede acabar teniendo consecuencias sobre el empleo. Uno de los ámbitos más sensibles es el de las carreteras. La patronal calcula que los sobrecostes se sitúan alrededor del 15% en las actuaciones de mantenimiento y pueden llegar al 30% en la rehabilitación de firmes.