Un notario en España gana entre 80.000 y 300.000 € brutos anuales en 2026. Sin embargo, los ingresos brutos no equivalen al beneficio neto: los gastos de explotación (personal, alquiler, tecnología, seguros) ascienden a entre 40.000 y 200.000 € anuales. El beneficio neto real oscila entre los 25.000 € (zona rural) y los 150.000 € (gran ciudad). Los notarios no reciben un salario estatal, sino unas tarifas reguladas por cada escritura, registro o póliza. La oposición requiere 375 temas y entre 5 y 8 años de preparación, tal como explica el portal especializado RedOpositor.
A diferencia de la mayoría de los funcionarios, el notario no percibe ningún sueldo fijo del Estado. Sus ingresos provienen directamente de los aranceles que cobra a los clientes por cada escritura, acta o documento que autoriza. Estos aranceles están fijados por el Real decreto 1426/1989 y son iguales en toda España. El volumen de escrituras de compraventa e hipotecas es el determinante principal de los ingresos de una notaría. Por eso las plazas en grandes ciudades y zonas costeras con mercado inmobiliario activo son las más lucrativas.
Ingresos netos
gastos de la notaría. El notario es titular del despacho y debe asumir todos los gastos de funcionamiento. Los gastos típicos suponen entre el 40% y el 60% de los ingresos brutos. Esto significa que un notario con ingresos brutos de 250.000 euros se puede quedar con un beneficio neto de 100.000-150.000 euros antes de IRPF.
El primer destino suele ser una plaza de tercera (pueblo o ciudad pequeña), desde donde se va ascendiendo por antigüedad y concurso de traslados a plazas más grandes y lucrativas. Aunque el temario de notarías es fundamentalmente de derecho privado, los primeros temas incluyen contenido constitucional: fuentes del derecho, jerarquía normativa, derechos fundamentales y organización territorial del Estado. El artículo 33 (propiedad privada) y el artículo 38 (libertad de empresa) son especialmente relevantes para el notariado. La progresión depende del concurso de traslados y de la disponibilidad de plazas vacantes en ciudades grandes. Algunos notarios permanecen toda la carrera en plazas medianas por elección personal o familiar, con ingresos estables pero más modestos.
