El precio de los carburantes ha encadenado esta semana su quinta subida consecutiva y acumula un encarecimiento de casi el 20% desde que decayó la rebaja del IVA al 10% a principios del pasado mes de julio, tocando así ya máximos de finales de marzo. En concreto, el precio medio del litro del gasóleo se ha incrementado esta semana un 4,1% con respecto a la anterior, para situarse en los 1,793 euros.
Con estas nuevas alzas, el precio del diésel acumula un encarecimiento del 19,2%. Por lo tanto, en plenas vacaciones, llenar un depósito medio de 55 litros de diésel tiene un coste de 98,61 euros, unos 19,85 euros más que hace un año, cuando ascendía a unos 78,76 euros.
Por su parte, el precio medio del litro de la gasolina se ha situado esta semana en los 1,687 euros, tras encarecerse un 2,61% con respecto a la semana pasada, según los datos del Boletín Petrolero de la Unión Europea consultados por Europa Press. La gasolina acumula un encarecimiento del 17,3%. Para los vehículos de gasolina, llenar un depósito medio (55 litros) supone un desembolso actualmente de unos 92,78 euros, unos 11,05 euros más que hace un año, cuando se situaba en los 81,73 euros.
A pesar de la tendencia al alza de los últimos meses desde el estallido del conflicto en Irán, ambos carburantes se han mantenido siempre lejos de los máximos que registraron el verano de 2022, en julio, cuando la gasolina alcanzó los 2,141 euros y el gasóleo los 2,1 euros. Ahora, ambos carburantes se sitúan en sus niveles máximos desde la semana del 23 de marzo.
Este repunte y cambio de tendencia en los precios de los carburantes se consolidó después de que el pasado 29 de junio, el Gobierno, en un Consejo de Ministros extraordinario, aprobara un real decreto ley para hacer frente a las consecuencias del conflicto en Oriente Medio, en el que decaía la rebaja del IVA al 10% de los carburantes que se había incluido en el primer paquete de medidas anticrisis de marzo. No obstante, se aprobó la reducción del impuesto especial de hidrocarburos (IEH), que supuso una rebaja de 15 céntimos/litro en julio, 10 céntimos a partir del pasado 1 de agosto y cinco céntimos en septiembre.
La rebaja en la fiscalidad de los carburantes había llevado a que los carburantes encadenaran cinco caídas y a que acumularan un descenso de hasta el 11% para el diésel y a tocar mínimos anuales para la gasolina.
Más desplazamientos en temporada vacacional
Estos precios de los carburantes coinciden, además, con el mes de agosto, que es uno de los periodos del año donde más desplazamientos de vehículos se registran por el periodo vacacional, con un total de 54,5 millones de largo recorrido previstos para todo el mes, según estimaciones de la Dirección General de Tráfico (DGT).
No obstante, a pesar de los encarecimientos en estas cinco últimas semanas, el precio medio del diésel se mantiene todavía por debajo de los 1,883 euros que tocó en la semana anterior a la entrada en vigor en marzo de las primeras medidas fiscales del Gobierno para contener el impacto en los precios de la guerra en Irán.
El precio de los carburantes depende de múltiples factores, como su cotización específica (independiente de la del petróleo), la evolución del crudo, los impuestos, el coste de la materia prima y de la logística y los márgenes brutos. Además, la evolución en la cotización del crudo no se traslada directamente a los precios de los carburantes, sino que lo hace con un decalaje temporal.
Más baratos que la media europea
Con estos niveles, el precio de la gasolina sin plomo de 95 se mantiene en España por debajo de la media de la Unión Europea, situada en 1,952 euros el litro, y de la eurozona, con un precio medio de 2,005 euros. En el caso del diésel, el precio en España también es inferior al de la media de la UE, que es de 2,043 euros, y de la zona euro, donde marca un precio de 2,077 euros.