El crecimiento de España es una realidad si miramos los datos del PIB. Ahora bien, este valor positivo se contrapone a la renta per cápita que no para de bajar. El PIB de España en 2025 cerró con un crecimiento interanual del 2,8% en volumen impulsado por la demanda nacional y superando las expectativas iniciales. El valor total del PIB se situó alrededor de los 1,68 billones de euros, con un crecimiento robusto, situando el PIB per cápita en 34.190 €. Mientras que, si ya nos situamos en 2023, el PIB per cápita de España se situó alrededor de los 27.000-31.000 €, mostrando una recuperación nominal, pero se mantuvo aproximadamente un 25% por debajo de la media de la Unión Europea y estancado en poder adquisitivo.

¿Y el coste empresarial?

Esta baja renta relativa se debe principalmente a una baja productividad, el estancamiento de la renta real y una brecha creciente con países como Alemania. De rebote, la productividad en negativo viene motivada por el absentismo laboral. Y, es en este aspecto, donde Íñigo Fernández de Mesa, presidente del Instituto de Estudios Económicos y vicepresidente de CEOE, puso el acento en el marco del Finance Summit Day organizado por la Asociación para el Progreso de la Dirección, desde la Casa Convalecencia de Barcelona este pasado martes. Pero los datos que remarcó son alarmantes. El absentismo laboral ya supone un gasto anual de 128.600 millones de euros.

Fernández de Mesa puso el acento en que en 2025, el coste del absentismo laboral derivado de contingencias comunes creció alrededor del 10% y superó los 32.000 millones de euros. Asimismo, el número de procesos iniciados de estas bajas laborales ha crecido más 6% superando los 9,2 millones. Por otro lado, hasta 12.000 millones de estos 32.000 debe afrontar el propio conjunto de las empresas. Con estas cifras, el absentismo ya es el segundo mayor gasto público del presupuesto estatal, solo por detrás de las pensiones.

El absentismo laboral en España se ha consolidado como fenómeno masivo, con un fuerte impacto económico y social. Según el nuevo informe de la Fundación Civismo, cada día una media de 1,5 millones de personas no acude a su puesto de trabajo, 1,2 millones de las cuales se encuentran de baja médica. El resultado es la pérdida de un 7% de las horas pactadas en el mercado laboral, situándose en cifras sin precedentes.

El impacto económico es de magnitud macro, ya que el coste agregado del absentismo equivale entre el 3% y el 3,5% del PIB anual, es decir, más de 45.000 millones de euros. Esta cantidad supera ampliamente el gasto público en universidades, que representa el 1,2% del PIB, o en I+D, que se sitúa en el 1,4; y cuadruplica los recursos destinados a políticas activas de empleo, solo un 0,2%. Cabe recordar que el gasto en pensiones contributivas en España ha marcado un nuevo récord histórico en 2025 y ha superado los 189.500 millones de euros. Esta cifra representa un incremento superior al 6% respecto a 2024, impulsado por la revalorización de acuerdo con el IPC y el aumento del número de pensionistas, situando la pensión media de jubilación por encima de los 1.500 euros mensuales.

Otras derivadas

Más allá del absentismo laboral, en el marco del Finance Summit Day, también se puso el acento en la falta de inversión en infraestructuras, especialmente las de pasajeros de trenes que son las principales y las más deficitarias. Y, en último término, desde la CEOE también se puso el acento en generar una fiscalidad más competitiva que no penalice el talento.