La Associació de Promotors de Catalunya ha valorado la primera convocatoria de agrupaciones de solares impulsada por el Gobierno en el marco del Plan 50.000 y ha destacado una respuesta empresarial desigual. Según ha informado en un comunicado este lunes, algunas agrupaciones han despertado un interés relevante por parte del sector, mientras que otras han registrado una participación más limitada. Este resultado confirma, bajo el criterio de la APCE, que el sector promotor quiere participar en la generación de vivienda asequible mediante fórmulas de colaboración público-privada, pero también evidencia que el diseño concreto de cada agrupación es determinante para atraer inversión y garantizar una concurrencia suficiente.
El presidente de la entidad, Xavier Vilajoana, ha señalado que el interés del sector se ha concentrado allí donde el producto era viable. Esta circunstancia confirma, a su parecer, que los promotores quieren participar en el plan, pero también pone de manifiesto que el diseño de los lotes es determinante para que estos concursos sean un éxito. Vilajoana ha advertido que el Plan 50.000 necesita ajustar mucho la siguiente fase si quiere alcanzar el objetivo marcado por el president Illa, que prevé la construcción de decenas de miles de viviendas asequibles en los próximos años.
El primer concurso pone en el mercado suelo para 1.940 viviendas
Esta primera convocatoria ha puesto en el mercado suelo con capacidad para 1.940 viviendas, distribuidas en cuatro agrupaciones territoriales diferentes. Aunque la participación ha sido desigual, la asociación considera que el proceso ha aportado información valiosa para mejorar las próximas convocatorias. No obstante, la entidad advierte que el contexto económico internacional obliga a blindar adecuadamente estos procesos de adjudicación, ante el impacto que eventuales conflictos geopolíticos pueden tener sobre los tipos de interés, los costes de financiación y especialmente sobre los costes de construcción, que en los últimos periodos se han situado por encima de la evolución del IPC.
Entre los aspectos que la Associació de Promotors considera necesario revisar de cara a futuras convocatorias, destaca la exigencia de aportar un 20% del capital del coste total de la actuación. La entidad considera que este es un umbral muy elevado que limita la entrada de promotores medianos, promotores sociales y empresas locales, que a menudo no disponen de la capacidad financiera necesaria para asumir esta aportación inicial. También cuestiona la configuración de algunos lotes con una dispersión territorial excesiva, que dificulta la gestión e incrementa los costes logísticos.
La asociación insta al Govern a diseñar agrupaciones más homogéneas, eficientes y territorialmente coherentes, sin que sea necesario alcanzar volúmenes de 400 o 500 viviendas en cada agrupación. A su parecer, es necesario garantizar que las agrupaciones generen economías de escala reales, dado que la simple proximidad geográfica de algunas promociones no implica necesariamente una reducción efectiva de costes ni una gestión más eficiente. La concentración excesiva puede generar problemas de saturación y encarecer determinadas partidas, mientras que una dimensión demasiado reducida puede no resultar atractiva para los grandes promotores.
La Asociación de Promotores también ha recomendado evitar la incorporación de solares con obligaciones accesorias que encarecen los proyectos o dificultan su viabilidad. Entre estas obligaciones, menciona los locales de difícil comercialización, las ratios de aparcamientos elevadas que no se corresponden con la demanda real o las parcelas de reducida dimensión que requieren un circuito diferenciado y encarecen la gestión. La entidad considera que estos elementos accesorios deberían ser objeto de una regulación específica o ser excluidos de las agrupaciones para no poner en riesgo la viabilidad económica del conjunto.
Estabilidad normativa y seguridad jurídica
En un contexto de tensiones geopolíticas y de incertidumbre económica, la asociación ha expresado la necesidad de estabilidad en la regulación y de seguridad jurídica para movilizar inversión privada a largo plazo. Los promotores necesitan marcos normativos previsibles que les permitan planificar inversiones que a menudo superan la década. Cambios regulatorios imprevistos o interpretaciones contradictorias de la normativa pueden frenar proyectos ya iniciados o desincentivar la participación en futuras convocatorias. La Asociación de Promotores ha recordado que esta primera subida representa solo una parte reducida del potencial de más de 20.000 viviendas anunciadas después de la primera fase de aportación de solares por parte de los ayuntamientos.
El Plan 50.000, que prevé la movilización de suelo público para construir viviendas asequibles, todavía tiene un largo recorrido por delante. La entidad ha reclamado acelerar la fase relativa a los solares con capacidad inferior a 20 viviendas, dado que estos lotes más pequeños pueden ser especialmente atractivos para promotores locales y empresas de dimensión mediana que ahora quedan excluidas por las exigencias de capital de las grandes agrupaciones. La APCE confía en que las recomendaciones formuladas sean tenidas en cuenta por el Govern para que las próximas fases del plan consigan una participación más amplia y un éxito más elevado en la movilización de inversión privada al servicio de la vivienda asequible.
