A la hora de comprar una vivienda, uno de los pasos más importantes consiste en comprobar si se encuentre libre de cargas. Aunque pueda parecer un trámite más, es esencial para evitar sorpresas desagradables, como descubrir después de adquirirla que tiene una hipoteca pendiente o un embargo.
Una carga es cualquier obligación económica o limitación legal que afecta a un inmueble y puede reducir su valor, restringir su uso o impedir su venta. En otras palabras, es un derecho de un tercero sobre la vivienda que puede condicionar al nuevo propietario, explican desde el blog del Banco Sabadell.
Por ejemplo, si el anterior dueño pidió una hipoteca y no la ha cancelado registralmente, esa deuda seguirá figurando como carga. Aunque el préstamo esté pagado, mientras no se tramite la cancelación registral en el Registro de la Propiedad, el inmueble no estará completamente libre. Por eso, antes de comprar una vivienda conviene solicitar una nota simple que muestre la situación legal actual.
La nota simple puede solicitarse de forma presencial u online a través del Colegio de Registradores de España. Para pedirla basta con indicar algun dato como la dirección exacta del inmueble, el número de finca registral o el nombre del titular actual.
La nota simple y el certificado libre de cargas de la vivienda tienen un precio, aunque es asequible. Muchas personas se preguntan cómo saber si un inmueble tiene cargas gratis, pero la realidad es que, salvo que la propia inmobiliaria o la persona física o jurídica implicada en la compraventa lo ofrezca gratuitamente (algo bastante habitual) es el interesado el que tendrá que hacer frente a su pago.
La buena noticia es que se tratan de documentos bastante económicos. En concreto, el precio actual de una nota simple ronda los 9,00 euros; en el caso de la certificación registral, el coste dependerá de los aranceles que el registro tenga que aplicar para expedir la certificación solicitada.
La nota simple mostrará quién es el propietario, si existen hipotecas, embargos, servidumbres u otras cargas. Aunque tiene carácter informativo, es lo más fiable para conocer el estado legal antes de comprar o hipotecar una vivienda.
Si la vivienda está libre de cargas y gravámenes es que no cuenta con ninguna obligación pendiente que pueda lastrar la inversión, lo que permitirá dar el paso y comprar el inmueble con seguridad.
Por el contrario, si no está libre de cargas, es posible comprar el piso aunque tenga cargas pendientes, pero es recomendable descontarlas al negociar el precio del inmueble, teniendo en cuenta también cuál es el riesgo real de convertirse en responsable de su pago.
