La escasez hídrica estructural y el riesgo creciente de inundaciones son una tónica generalizada en España que, en Catalunya, son amenazas más que evidentes. Son incidentes crecientes a raíz del cambio climático y, para reducir estos riesgos y proteger a la población frente a episodios extremos, los expertos aconsejan actuar preventivamente.
Para ello, son necesarias inversiones millonarias que se cuantifican en poco más de 9.000 millones de euros -unos 9.100 millones para ser exactos- para adecuar y mejorar las cuencas internas en Catalunya, en los próximos 10 años (2026-2035). Del total, 7.909 millones deberían destinarse a mejoras e infraestructuras para atender la demanda y otros 1.257 millones para afrontar posibles inundaciones.
Las cifras se concretan en el informe Estrategia e inversión para la eficiencia y resiliencia hídrica en España, elaborado por Typsa y Seopan, en el cual se determina que más de dos tercios del volumen de inversión deberían destinarse a la renovación y adaptación de las infraestructuras del ciclo urbano del agua, la adecuación a las nuevas exigencias normativas y el refuerzo de los sistemas para mejorar la resiliencia frente a episodios extremos y garantizar la seguridad hídrica.
Para el conjunto de España, los autores del estudio apuntan a una inversión estimada de 103.824 millones de euros para el citado periodo. Catalunya es una de las zonas con más carencias, según el informe, situándose en tercer lugar por volumen de inversión requerida para atenuar los riesgos, por detrás de las cuencas del Tajo, con unos 13.600 millones de euros, y del Ebro, con 9.700 millones, que no se puede obviar que su cauce también atraviesa Catalunya.
Más eficiencia y gestión
En lo que son propiamente las cuencas internas de Catalunya, dada la falta de capacidad de regulación, el abastecimiento urbano es el uso más vulnerable del agua, con un peso relevante del turismo, generando una creciente presión sobre los recursos en un contexto de variabilidad climática. Por ello, resulta necesario optimizar el aprovechamiento del agua mediante mejoras en la eficiencia y la gestión para garantizar el suministro.
Saneamiento y depuración
En primer lugar, se cita la adaptación de las infraestructuras de saneamiento y depuración, así como la implantación de sistemas de monitorización para cumplir con la nueva legislación europea sobre aguas residuales, con un importe valorado en 6.853 millones de euros. El informe destaca la ausencia de infraestructuras para la desalación en las cuencas internas de Catalunya, aunque cuentan con grandes núcleos de población y áreas turísticas en sus zonas costeras. En este sentido, se remarca la aprobación por parte del Gobierno de la construcción de una desaladora en Foix, con una inversión de 223 millones de euros, y la ampliación de la planta de Tordera, con 290 millones más.
Asimismo, para atender a las demandas de agua y cumplir objetivos ambientales, Catalunya necesita casi 500 millones para incremento de recursos y gestión de la demanda, con actuaciones orientadas a reforzar la resiliencia del sistema hídrico, incluyendo las nuevas instalaciones de desalación previstas. Otros 303 millones para el cumplimiento de los objetivos ambientales en el Dominio Público Hidráulico, mediante actuaciones de mejora del estado ecológico y de la calidad de las masas de agua, y 278 millones destinados al conocimiento y monitorización del ciclo integral del agua, incluyendo medidas previstas en los PERTE de digitalización del ciclo del agua.
Entre algunas infraestructuras ya existentes, también se requieren recursos para mejorarlas. Es el caso del colector general de Salmueras, de la cuenca del Llobregat, que debería afrontar una segunda fase de la construcción (Abrera-Balsareny-Cardona), por casi 90 millones de euros.
Además, los expertos valoran en 387 millones las actuaciones de mejora y refuerzo de la red Ter Llobregat operada por la empresa pública Ens d'Abastament d'Aigua Ter-Llobregat (ATL). Una cantidad similar ( 378 milions) se destinaría a la mejora de la eficiencia de conducción en redes de tuberías, en general.
La adaptación de la capacidad de producción y optimización de la calidad de tratamiento de la planta del Llobregat (Abrera) y la construcción de nuevos abastecimientos supramunicipales o refuerzo de los existentes, serían otras de las medidas aconsejadas por los expertos de la consultoría técnica Typsa y de la patronal Seopan (Asociación de Empresas Constructoras y Concesionarias de Infraestructuras).
Inundaciones
La segunda parte del estudio recoge 19.180 millones de euros de inversiones necesarias para el conjunto de España para reducir el riesgo de inundación y mejorar la resiliencia hídrica. En el caso de Catalunya, serían casi 1.300 millones.
Destaca en este capítulo los 1.066 millones para sistemas de drenaje urbano sostenible (SUDS) y otras medidas de gestión del riesgo por inundación pluvial en áreas urbanas, incluyendo la construcción de tanques de tormenta, la mejora y adaptación de infraestructuras existentes y la implantación de sistemas SUDS preventivos destinados a evitar la entrada de escorrentía urbana en los colectores. Otras medidas estructurales de gestión del riesgo por inundación, por 96 millones, para actuaciones de protección frente a avenidas en las ARPSI de las cuencas de las rieras de la Costa Brava Sur y en otras cuencas como la del Llobregat.
Con una inversión de 95 millones, el estudio recomienda acciones diversas de mantenimiento y conservación de espacios públicos en el ámbito urbano del Distrito de Cuenca Fluvial (DCF), entre otras.
