La Unión de Profesionales y Trabajadores Autónomos (UPTA) ha alertado de que más de 795.000 trabajadores por cuenta propia perciben rendimientos inferiores a 670 euros mensuales, lo que representa a más del 20% del RETA. Para solventar esta situación, la organización ha propuesto al Gobierno un programa de "transición laboral" que facilite su salida hacia un empleo digno.

UPTA detalla que el Programa de Transición Laboral Protegida: del RETA al Empleo Digno podría alcanzar tasas de reinserción laboral superiores al 60% y, por tanto, facilitar la salida de la pobreza de más de 500.000 autónomos. El programa va dirigido a personas trabajadoras autónomas que se encuentran atrapadas en situaciones de pobreza laboral y autoempleo precario.

El plan, que ya ha sido presentado al Ministerio de Trabajo y Economía Social, incluye itinerarios individualizados que combinan diagnóstico económico-laboral, acreditación de competencias profesionales adquiridas por experiencia, recualificación orientada a sectores con demanda real e intermediación laboral activa. Todo el proceso se desarrollaría bajo un marco de transición protegida, sin penalizaciones administrativas y con acompañamiento durante la incorporación al empleo por cuenta ajena, para garantizar una salida ordenada y estable del autoempleo precario.

Está dirigido principalmente a personas autónomas con rendimientos "persistentemente bajos" y procedentes de sectores de baja rentabilidad estructural, que necesiten reincorporarse al mercado laboral por cuenta ajena en condiciones dignas, señala UPTA. 

"Una medida de justicia social y eficiencia económica"

"No podemos seguir llamando emprendimiento a lo que en muchos casos es mera subsistencia, sin estabilidad, sin protección y sin expectativas de mejora", indica el presidente de UPTA España, Eduardo Abad, quien añade que facilitar una transición protegida hacia el empleo por cuenta ajena es "una medida de justicia social y eficiencia económica".

UPTA advierte de que el actual modelo de impulso al emprendimiento ha generado una “burbuja de emprendimiento” con una bolsa estructural de autoempleo de baja rentabilidad, en la que miles de personas permanecen durante años sin mecanismos eficaces que les permitan reorientar su trayectoria profesional sin penalizaciones ni riesgo económico. Esta ausencia de salidas protegidas mantiene a muchas personas autónomas atrapadas en actividades inviables, con riesgo de endeudamiento y exclusión social.