Una marca francesa irrumpe con mucha fuerza a la salida de ciertas escuelas que cursan la ESO: Aixam. Estos coches sin carné de conducir son el equivalente a las motocicletas de una década atrás que los adolescentes llevaban para desplazarse en sus trayectos cortos. Ahora, llegan con fuerza al mundo de las cuatro ruedas y, concretamente, la marca Aixam. Pero esta singularidad también atrae a aquellas personas, mayoritariamente jubiladas, que aún necesitan la movilidad privada, pero no tienen el permiso de conducir renovado para conducir por grandes autopistas.

El grupo AIXAM, perteneciente al grupo POLARIS Industrias, empresa reconocida mundialmente por su experiencia en el sector de la automoción y concretamente en la fabricación de coches sin carné desde 1975. Desde sus inicios, AIXAM se ha consolidado en el mercado por su calidad, diseño y reconocimiento. Otro secreto, su aliado: KUBOTTA, la marca de motores japoneses, suministra en exclusiva sus motores a AIXAM, otorgando a sus vehículos más durabilidad, resistencia y calidad. Desde la creación del primer coche sin carné en 1975 hasta los nuevos modelos de la gama AMBITION 2023  con el motor KUBOTA KDI de 8 CV.Desde el nacimiento de la marca AIXAM en 1983, la compañía se ha diversificado creando las marcas: AIXAM PRO MINAUTO y e-AIXAM. 

Eléctricos, pequeños y con un buen maletero

Estas soluciones de movilidad tienen la ventaja significativa de poder ser operadas sin carné de conducir, respondiendo así a una necesidad de inclusión. Pertenecientes a la categoría L6e, que corresponde a un tipo específico de cuadriciclo ligero accesible a partir de los catorce años, los vehículos e-Minauto y e-City de 2 plazas son ideales para transportar personas y herramientas gracias a una capacidad de maletero mayor que la de un coche urbano tradicional. Estos minicoches sin carné son ideales para trayectos urbanos y suburbanos cortos: para ir a trabajar, comprar o transportar niños… Al estar limitados a 50 km/h, son especialmente adecuados para el tráfico en zonas urbanas, donde la velocidad está restringida a 30 km/h. Para trayectos más largos, los modelos eléctricos ofrecen una autonomía de 130 kilómetros después de una carga completa en solo 2,5 horas, mientras que las versiones térmicas permiten recorrer entre 300 y 400 kilómetros con el depósito lleno. 

El único inconveniente de momento es que, en algunas zonas urbanas, el número limitado de estaciones de carga restringe el uso de vehículos eléctricos a aquellos que los pueden cargar en casa con una toma de corriente doméstica estándar de 220 voltios. Esta es una de las razones por las cuales los vehículos con motor de combustión interna continúan siendo populares: son familiares, fáciles de repostar y más adecuados para los habitantes de apartamentos. La gama Aixam ofrece una amplia selección de vehículos eléctricos y de combustión al mismo precio, así como vehículos utilitarios eléctricos. El tipo de conexión de carga, así como las distancias recorridas, juega un papel decisivo en la decisión. Cada caso de uso depende de las necesidades específicas de cada cliente.