Esta situación parece sacada de una película de mal gusto: la temperatura no baja. ¡Incluso el domingo, en algunos puntos, los termómetros suben más! Valores desorbitados para octubre, pero la previsión del tiempo, no nos da buenas noticias. ¿Es posible una ola de calor en octubre? Hemos hecho un análisis de los modelos meteorológicos para ver hasta dónde subirán los termómetros en este nuevo pico de calor del domingo. ¿Bajarán las temperaturas la semana que viene? ¡Te explicamos si te seguirás asando de calor al mediodía o necesitarás chaqueta en la previsión del tiempo del siguiente vídeo!

​🆘 La previsión del tiempo a largo plazo es una pesadilla: ¡emergencia en Catalunya!

 

¿Estamos viviendo una ola de calor en pleno otoño?

Este octubre la temperatura ha sido totalmente fuera de lo normal, pero la situación ha empeorado durante esta última semana. Según datos de la AEMet, hace 8 días que tenemos calor extremo para esta época del año. Y todo octubre ha sido más cálido de lo que tocaría. Hay muchas definiciones de ola de calor, casi muy relacionadas con las temperaturas máximas del verano. En otoño, si estamos más de 3 días por encima de valores climáticos normales, se le llamaría racha cálida. El verano no se va, de hecho, si hacemos memoria, solo refrescó la semana del 24 de septiembre.

El sábado se ha pasado de los 28ºC en Cabanes, Anglès, Castelló d'Empuries, Torroja del Priorat, Parets del Vallès... Un etcétera enorme de sitios donde casi ha sido verano por unas horas. Pero el domingo todavía será peor. Repetición del calor: ¡los modelos marcan que estaremos 10ºC por encima de la media climática! Casi 30ºC entre Figueres y Banyoles, y el ambiente será cálido en Manresa, Granollers y Martorell, donde pasarán de los 26ºC. Bochorno en la costa, día tras día se repite el mismo patrón, ¡parece que no se acaba nunca! La situación es desesperante, y mientras en el resto de la Península llueve a cántaros, en Catalunya solo nos llega aire del sur: más calor y más polvo sahariano. Acabaremos la semana con nubes en casi todo el territorio: mañana gris en la playa, sobre todo entre Barcelona y Tarragona, pero cuando el sol empiece a calentar, se abrirán claros, hará calor y podréis disfrutar de un baño sin problemas, especialmente, en las playas de la Costa Brava y el Empordà: ¡allí el calor será sofocante! En el interior, la historia será otra: nubes todo el día, pero éstas sí que vendrán con lluvia. Ya desde buena mañana, lloverá con ganas en la zona de la Vall d'Aran, y también se escapará alguna gota en el Pallars Jussà y la Alta Ribagorça. Agua muy bien recibida en las cabeceras de los ríos, que empiezan a bajar con más ilusión.

 

Sin embargo, todavía falta mucha lluvia: las reservas de agua en Catalunya todavía están por debajo del 36%. La sequía es extrema. Pero todavía no se ve luz al final del túnel: acabaremos el mes sin lluvia y con temperaturas sofocantes. No se prevé un descenso del mercurio hasta noviembre, pasaremos la castañada en manga corta.

Sequía preocupante en casi toda Catalunya / CSIC
Sequía preocupante en casi toda Catalunya / CSIC

Las noches tropicales son perjudiciales para la salud

Si te ha costado dormir esta última semana, no es extraño. La temperatura por las noches en muchos puntos de la costa no ha bajado de los 20ºC, lo que conocemos como noche tropical. ¡Este 2022 (hoy es el día 294), se han dado 127 noches tropicales en la ciudad condal! Más de un 40% de lo que llevamos de año, una barbaridad. El sábado, en Barcelona no han bajado de los 20,6ºC, en Portbou 19,9ºC i 19,2ºC en Mont-roig del Camp.

El cuerpo necesita descansar, y lo hace mejor si la temperatura es más baja. El impacto directo de estas noches calurosas es que son noches de mal dormir. Según un estudio, estas temperaturas por encima del confort pueden influir en tener más desvelos, en la disminución de las fases REM (Rapid Eye Movement) y SWS (Slow-wave Sleep). Cuando las olas de calor se alargan en el tiempo, las consecuencias son cada vez peores: la alteración en el descanso puede hacer que a largo plazo, se desarrollen complicaciones que pueden desencadenar incluso la muerte.